La provincia de Lauricocha enfrenta una de sus temporadas más preocupantes por efecto de las lluvias. Orlando Vara Pasquel, miembro de la sociedad civil Los Hijos de Lauricocha, advirtió que la capital provincial, Jesús, y los distritos de Queropalca y Baños se encuentran en una situación de alto riesgo, con peligros que podrían afectar a miles de pobladores, viviendas, actividades económicas e infraestructura esencial.
La alerta se concentra, sobre todo, en la ciudad de Jesús, donde ya se observa un desnivel en parte de la plataforma urbana. Según explicó, el agua de lluvia estaría filtrándose por el subsuelo, debilitando progresivamente el terreno desde el interior del cerro hasta alcanzar la zona donde se asienta la ciudad. A ello se suma el deslizamiento de sectores cercanos y el socavamiento de otras áreas, lo que configura un escenario cada vez más delicado.
Vara remarcó que este problema no apareció de un momento a otro. Señaló que desde la sociedad civil se había advertido la necesidad de ejecutar drenajes en puntos estratégicos para evacuar el agua acumulada y reducir la presión sobre el terreno. Sin embargo, esas recomendaciones no habrían sido atendidas con la urgencia necesaria.
Miles de personas
El dirigente sostuvo que, de agravarse la situación, toda la ciudad de Jesús podría resultar comprometida. La proyección que maneja alcanza a unos 5 mil pobladores y entre 300 y 400 viviendas. Pero el impacto no se limitaría a los inmuebles. También se verían golpeados el comercio, la atención en salud, el tránsito y otras actividades que sostienen la vida diaria de la provincia.
En Queropalca, la amenaza no es menor. Vara alertó sobre un peligro permanente por deslizamientos y por la eventual salida de lagunas cercanas como Querococha y Gangrajanca. De ocurrir un evento de gran magnitud, advirtió que el distrito podría sufrir daños devastadores. En Baños, en tanto, el riesgo está vinculado a su cercanía con el río Nupe, una zona que ya arrastra antecedentes de preocupación y pedidos de intervención.
Lo más alarmante, según señaló, es que estos riesgos ya habían sido advertidos. No se trata de una emergencia imprevisible, sino de una situación que fue anunciada y que hoy muestra señales más graves por la falta de obras de prevención oportunas.
Cuestionan respuesta de autoridades
Vara indicó que Defensa Civil y las autoridades locales ya han sido notificadas, y que el alcalde conoce la magnitud del problema. No obstante, cuestionó con dureza la ausencia de una respuesta más firme desde otras instancias, en especial del COER Huánuco, al que acusó de no atender los pedidos formulados durante toda la temporada de lluvias.
La preocupación crece además porque la inestabilidad del terreno podría comprometer espacios cercanos a proyectos importantes, como el nuevo hospital previsto en la zona de Cochapampa. Si no se ejecutan obras de drenaje y mitigación de inmediato, advirtió, el terreno podría deteriorarse aún más y poner en riesgo una infraestructura clave para la provincia.
La advertencia de Lauricocha es contundente: las lluvias no solo están dejando estragos temporales, sino que están revelando un problema mayor de vulnerabilidad acumulada. Con el suelo cediendo, distritos expuestos y miles de personas en peligro, la demanda principal es una sola: actuar ahora, antes de que la emergencia se convierta en tragedia.







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.