Un grupo de al menos 25 mujeres defensoras del agua provenientes de Arequipa, Puno, Ucayali, Madre de Dios, Loreto, San Martín, Amazonas, Cajamarca, Junín y Lima se reunió los días 10 y 11 de junio en Iquitos para dar forma a una articulación común frente a la amenaza sobre las fuentes hídricas. El encuentro marcó un nuevo paso en la organización de lideresas que, desde sus territorios, enfrentan conflictos vinculados a la contaminación del agua, la minería ilegal, la tala ilegal, los derrames de petróleo y otras presiones que afectan a ríos, lagos y lagunas.
Encuentro en Iquitos articula experiencias amazónicas, andinas y costeras
La cita se desarrolló en el marco del evento “Nosotras, agua y futuro”, coorganizado por la federación de mujeres kukama kukamiria Huaynakana Kamatahuara Kana y el Instituto de Defensa Legal (IDL). Durante ambas jornadas, las participantes compartieron experiencias de resistencia y defensa territorial desde diferentes frentes, como el río Marañón, el lago Titicaca, La Oroya, la Reserva Nacional de Salinas, las lagunas amenazadas por el proyecto Conga, la Guardia Indígena del pueblo Shipibo Konibo en el río Ucayali y el caso del derrame de petróleo en Ventanilla, entre otros escenarios que reflejan la dimensión nacional del conflicto por el agua.
Las asistentes coincidieron en que sus realidades pueden ser distintas en geografía, pero se parecen en los riesgos que enfrentan y en la necesidad de actuar de manera conjunta. El propósito fue fortalecer un movimiento nacional de mujeres defensoras del agua, capaz de articular experiencias amazónicas, andinas y costeras bajo una misma agenda.
“Si no estuviéramos nosotras, ¿quién lucharía?”, dice Mari Luz Canaquiri, presidenta de la federación Huaynakana Kamatahuara Kana, en el pronunciamiento conjunto difundido al cierre de la reunión.
Durante los dos días de trabajo, las lideresas conocieron de cerca la trayectoria de sus compañeras, dialogaron sobre los obstáculos que enfrentan en sus territorios y compartieron estrategias para sostener la defensa del agua pese a la presión de actividades extractivas y al avance de economías ilegales. También se generó un espacio para reflexionar sobre la importancia de construir redes entre mujeres que hoy encabezan la defensa de ríos, lagunas, bosques y territorios comunitarios.
“Impulsamos un movimiento nacional de mujeres que día a día defienden las fuentes de agua en zonas amazónicas, andinas y costeras. Contra muchas barreras, nosotras estamos liderando la defensa del agua, sin la cual la humanidad no podría vivir”, manifestó Soraya Poma, presidenta de la Red de Mujeres en Defensa del lago Titicaca, en el comunicado conjunto.
Exigen al próximo gobierno medidas urgentes frente a la contaminación y la escasez
Desde Iquitos, las lideresas dirigieron un mensaje directo a las autoridades que asumirán funciones desde el 28 de julio. La exigencia principal fue que el próximo gobierno no ignore la crisis que atraviesan distintas fuentes de agua en el país y que adopte medidas concretas frente a los factores que siguen agravando la situación. Las mujeres advirtieron que la problemática no es futura ni eventual, sino una realidad presente en muchos territorios.
“Desde la ciudad de Iquitos, hacemos un llamado colectivo a las próximas autoridades que estarán en el Gobierno y les exigimos que dejen de mirar para otro lado frente a la problemática del agua: la contaminación, la minería, la tala ilegal, el narcotráfico, los derrames de petróleo, la escasez. Todo eso está pasando ahora mismo en nuestras fuentes de agua”, expresó Kelly Valera, presidenta de la Organización Regional de Guardia Indígena del pueblo Shipibo Konibo, en la declaración colectiva.
En esa misma línea, Mercedes Yovera, vicepresidenta de la Federación de Pescadores Artesanales, Ancestrales y Tradicionales y afectada por el derrame de petróleo ocurrido en Ventanilla en 2022, remarcó la necesidad de que el Estado asuma un rol más firme frente a estas emergencias. “Es hora de que el Estado actúe frente a esta realidad, que asuman el compromiso con el agua y que respeten nuestros derechos”, señaló.
Las defensoras también subrayaron que su trabajo no se limita a denunciar daños ambientales. En su pronunciamiento, recordaron que defender el agua implica proteger el derecho a la vida, el acceso al agua, la identidad cultural, el derecho a protestar contra la contaminación, a organizarse y a expresar públicamente sus demandas. Bajo esa premisa, anunciaron que continuarán articulándose para sostener una agenda compartida entre regiones y comunidades.
“Anunciamos que seguiremos caminando juntas, seguiremos luchando por nuestros pueblos, por nuestras comunidades, por nuestras familias”, indicaron las participantes al cierre del encuentro en Iquitos, en una declaración que dejó planteada la continuidad de una red de mujeres defensoras del agua que busca seguir creciendo en distintas zonas del país.









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