Desde el 12 de agosto de 2026, la Unión Europea aplica de forma general el nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases, que impide comercializar envases en contacto con alimentos que superen los límites de PFAS, las llamadas 'sustancias químicas eternas'. La medida afecta directamente a formatos cotidianos como las cajas de pizza a domicilio, los recipientes de comida para llevar, los envoltorios de comida rápida, las bolsas de palomitas para microondas y el papel de panadería.
Qué son los PFAS y por qué preocupan
Los PFAS son sustancias químicas utilizadas durante años para hacer los envases más resistentes al agua y a la grasa. Se les conoce como 'químicos eternos' por su enorme persistencia y su capacidad para permanecer mucho tiempo en el medio ambiente. La Comisión Europea señala que estas sustancias pueden ser nocivas para la salud y que, además, se acumulan en el entorno.
La nueva normativa fija tres límites: 25 partes por mil millones para cualquier PFAS medido mediante análisis específico, 250 partes por mil millones para la suma de determinados PFAS y 50 partes por millón para el conjunto de estas sustancias, incluidos los PFAS poliméricos. Superar esos valores impide que el envase pueda ponerse en el mercado europeo.
Qué pasa con las cajas ya en circulación
La regla no obliga a retirar las cajas que ya estaban en el mercado antes del 12 de agosto. La Comisión Europea ha aclarado que los envases comercializados con anterioridad pueden permanecer en circulación. Solo los que se pongan en el mercado a partir de esa fecha deben respetar los nuevos límites.
En la práctica, los fabricantes que utilizaban PFAS por encima de esos niveles tendrán que adaptar sus envases para seguir operando en la Unión Europea. Bruselas busca reducir la exposición a estas sustancias y avanzar hacia envases más seguros, en el marco de una reforma que introducirá nuevos requisitos para todo el sector.
Medidas adicionales en la reforma
La reforma también contempla que los clientes puedan llevar sus propios recipientes para pedir comida y bebida para llevar, así como la futura desaparición de determinados sobres monodosis de plástico en bares y restaurantes. Estas medidas forman parte de un paquete más amplio para reducir los residuos de envases en la Unión Europea.
La entrada en vigor del reglamento supone un cambio relevante para la industria del envasado y para los consumidores, que verán modificados algunos de los envases más habituales en la comida a domicilio.










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