Trump amenaza a Irán con destruir sus centrales eléctricas si no reabre el Estrecho de Ormuz en 48 horas, paralizando el 20% del comercio mundial de petróleo y gas, y elevando los precios a $112.19 el barril.
Donald Trump lanzó una contundente advertencia a Irán este sábado, amenazando con atacar sus centrales eléctricas si no reactivaba el tránsito comercial por el vital Estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, una medida que ya ha paralizado el 30% del transporte global de gas natural licuado y el 21% de todo el petróleo, disparando los precios a niveles históricos.
Según la investigación publicada por Fortune.com, la declaración de Trump marca una drástica escalada en la retórica estadounidense sobre la región, apenas un día después de sugerir una posible retirada militar, lo que ha sumido a los mercados y gobiernos en la incertidumbre sobre la dirección de la política exterior de EE.UU. en un conflicto ya de cuatro semanas.
Ultimátum de 48 horas sacude el mercado energético global
El expresidente estadounidense Donald Trump, a través de su plataforma Truth Social, emitió una grave amenaza el pasado sábado: "golpearía y aniquilaría" las centrales eléctricas de Irán, empezando por la más grande, si la nación persa no reabría el estratégico Estrecho de Ormuz al tráfico de buques comerciales en un plazo perentorio de 48 horas. Esta advertencia llega en un momento de máxima tensión, ya que el conflicto regional ha provocado que el paso de aproximadamente 21 millones de barriles de petróleo y el 30% del gas natural licuado (GNL) mundial se encuentre prácticamente paralizado, afectando a más de 17.000 buques anualmente. La paralización del Estrecho, crucial para el 35% del comercio marítimo de hidrocarburos a nivel global, está generando un choque de oferta energética sin precedentes que podría tener repercusiones devastadoras para la economía mundial.
¿Un giro inesperado en la estrategia de Washington?
La declaración de Trump representa un giro dramático y contradictorio en su postura reciente. El viernes, había comentado que estaba considerando "reducir" la operación militar en Oriente Medio, sugiriendo que la responsabilidad de proteger Ormuz recaería en los países que dependen de su tránsito. Sin embargo, en menos de 24 horas, la retórica escaló a niveles alarmantes. El Estrecho de Ormuz, un canal de apenas 54 kilómetros de ancho en su punto más angosto, es un embudo vital por donde transitan diariamente el 21% del petróleo y el 30% del gas mundial. El precio del barril de crudo Brent, el referente internacional, cerró el viernes a $112.19, un incremento de casi el 15% en la última semana, con proyecciones de alcanzar los $130 si la situación no se resuelve. Esta escalada amenaza con desestabilizar aún más una región ya volátil, y su impacto se siente desde los mercados de Tokio hasta las gasolineras de Huánuco.
La espiral de ataques y represalias en la región se intensifica
La amenaza de Trump se suma a un contexto de creciente violencia en Oriente Medio. La región ha sido testigo de un preocupante aumento de ataques a infraestructuras energéticas y militares. Israel golpeó el campo de gas de South Pars el miércoles pasado, una de las mayores reservas de gas del mundo, y Teherán respondió con ataques propios contra la mayor instalación de GNL del mundo en Qatar, un activo valorado en más de $30 mil millones. El sábado, Israel y Irán intercambiaron múltiples ataques con misiles: Irán afirmó haber disparado cohetes contra la ciudad israelí de Dimona, sede de una instalación de investigación nuclear, hiriendo a 47 personas, mientras que Israel reportó daños significativos en tres edificios residenciales en Arad y más de 60 heridos, de los cuales 7 se encuentran en estado grave. Estos incidentes, en la cuarta semana de conflicto, subrayan la fragilidad de la estabilidad regional.
¿Puede Estados Unidos permitirse una nueva guerra energética global?
Las fluctuaciones en los precios del petróleo plantean serios riesgos políticos para Trump a nivel interno, especialmente a solo ocho meses de unas elecciones de medio término que se espera giren en gran medida en torno a la economía estadounidense y el costo de vida de los consumidores. Aunque Estados Unidos está bombeando cantidades récord de petróleo y gas a nivel doméstico, con una producción de más de 13 millones de barriles diarios en 2026, y es menos dependiente de los recursos de Oriente Medio que China, Japón o la Unión Europea, el choque de oferta ligado al Estrecho de Ormuz se está sintiendo en precios más altos a nivel global. Un aumento promedio de 25 céntimos por galón de gasolina podría costarle a la economía estadounidense $30 mil millones anuales, un golpe significativo para los 260 millones de conductores en el país. El impacto inflacionario amenaza con erosionar la confianza del consumidor en un año electoral decisivo.
Estrategias económicas y financieras bajo presión global
En un movimiento extraordinario para mitigar el aumento de los precios de la energía, el Departamento del Tesoro de EE.UU. ha dado luz verde a la venta de productos petroleros y petroquímicos iraníes que ya habían sido cargados en tanques, a pesar de las sanciones existentes contra Teherán. Esta medida, calculada para liberar unos 2 millones de barriles de petróleo y mantener los mercados más estables, demuestra la profunda preocupación por el impacto económico del conflicto. Los mensajes contradictorios de Trump han dejado a gobiernos y mercados intentando descifrar la volátil política estadounidense. El viernes, Trump publicó: "Estamos muy cerca de cumplir nuestros objetivos mientras consideramos reducir nuestros grandes esfuerzos militares en Oriente Medio", contrastando radicalmente con su ultimátum del sábado, generando una incertidumbre de más de $10 billones en los mercados globales.
El conflicto cumple cuatro semanas con una escalada sin precedentes
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró el sábado que la campaña conjunta de ataques en la región se intensificaría significativamente, apenas un día después de que Teherán lanzara misiles balísticos contra la base militar conjunta de Estados Unidos y el Reino Unido en Diego García. Aunque la base, ubicada a casi 4.000 kilómetros (2.500 millas) de Irán, no sufrió daños, el ataque demostró una capacidad militar iraní previamente desconocida para el Pentágono. En el transcurso de las últimas cuatro semanas, más de 150 personas han resultado heridas en Israel debido a múltiples ataques iraníes, y se reportaron más de 100 heridos en Irán por incursiones israelíes, elevando la cifra total de víctimas a más de 250 personas en el conflicto en curso.
¿Qué papel jugarán los aliados internacionales ante la creciente tensión?
Los esfuerzos de Trump para alistar a los aliados de EE.UU. en la reapertura del Estrecho al tráfico comercial general han sido, en gran medida, rechazados. Trump, en respuesta, ha arremetido contra los miembros de la OTAN, calificándolos de "cobardes" por no unirse a los esfuerzos de patrullaje, a pesar de que la organización cuenta con 32 países miembros y un presupuesto de defensa conjunto que supera los $1.2 billones. Previamente, había prometido escoltas navales de EE.UU. y un programa de reaseguro respaldado por el gobierno para reducir las barreras al envío de buques a través del estrecho. Sin embargo, no hay señales de que ningún petrolero haya transitado hasta la fecha con la ayuda de la Armada estadounidense, dejando la región en un punto de máxima tensión. La inacción de los aliados y la postura cambiante de Trump auguran una semana crucial para la estabilidad global, con millones de ciudadanos y la economía mundial en vilo.
Crédito de imagen: Fuente externa







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