Cofundador de Supermicro, Yih-Shyan “Wally” Liaw, acusado de desviar chips Nvidia valorados en $2.5 mil millones a China, reviviendo un patrón de contrabando de alta tecnología que se remonta a 20 años atrás. La empresa, clave en la ola de IA, enfrenta un escrutinio sin precedentes.
La tensión tecnológica entre EE. UU. y China escaló con la detención de Yih-Shyan “Wally” Liaw, cofundador de Supermicro, una empresa vital en el sector de servidores para Inteligencia Artificial. Se le acusa de orquestar un esquema de contrabando de GPUs Nvidia de $2.5 mil millones hacia China, con detenciones ocurridas la semana pasada y un fugitivo en la mira.
Según la investigación publicada por Fortune, Supermicro, un gigante con 30 años de trayectoria fundado en 1993, ha sido un pilar en el suministro de hardware para centros de datos y la creciente demanda de IA. Este incidente sacude el corazón de Silicon Valley, donde la empresa había cabalgado exitosamente la ola de la IA, pero ahora enfrenta la sombra de viejas y nuevas acusaciones por violaciones de control de exportaciones.
Un Fraude Tecnológico de $2.5 Mil Millones Sacude el Mercado
La fiscalía federal ha imputado a Yih-Shyan “Wally” Liaw por conspiración para contrabandear alrededor de 2.5 mil millones de dólares en GPUs Nvidia altamente codiciadas a China. Se trata de los potentes chips Nvidia H200 y B200, esenciales para el desarrollo de la inteligencia artificial y sujetos a estrictas restricciones de exportación por parte de Estados Unidos para evitar que tecnología avanzada caiga en manos de adversarios. Los fiscales alegan que Liaw, junto al gerente general de Supermicro en Taiwán, Ruei-Tsang “Steven” Chang (quien permanece prófugo), y un “intermediario” llamado Ting-Wei “Willy” Sun, desviaron servidores equipados con estos chips prohibidos. La ruta involucraba a una empresa anónima del sudeste asiático como intermediaria antes de que los servidores llegaran a compradores chinos. Las autoridades arrestaron a Liaw y Sun la semana pasada, mientras Chang continúa evadiendo la justicia. Es crucial destacar que Supermicro como empresa no ha sido acusada de irregularidades en este caso, ni tampoco sus otros cofundadores Charles Liang (CEO y presidente) y su esposa, Sara Liu, miembro de la junta.
¿Es este un patrón que se repite en la historia de Supermicro?
Lamentablemente, esta no es la primera vez que Supermicro se ve envuelta en problemas de violación de controles de exportación. Expedientes judiciales y las propias divulgaciones de la empresa revelan similitudes sorprendentes entre las acusaciones actuales de contrabando a un mercado restringido y una acción de cumplimiento de hace 20 años. En 2006, la compañía, cofundada por Liaw, Liang y Liu en 1993, ya había enfrentado acusaciones similares. En aquel entonces, ninguno de los tres cofundadores fue nombrado en la acción de cumplimiento ni acusado de delitos, pero el patrón operativo parece inquietantemente familiar, sugiriendo una estrategia recurrente para eludir las regulaciones internacionales y la vigilancia del gobierno estadounidense.
Las Multas de 2006: Más de $450 Mil por Envíos a Irán
En 2006, Supermicro se declaró culpable en un tribunal federal por exportar ilegalmente equipos informáticos a Irán, pagando una multa de 150,000 dólares al Departamento de Justicia. Adicionalmente, la empresa llegó a un acuerdo paralelo por 12 cargos relacionados con la venta de servidores y placas madre con el Departamento de Comercio, pagando una multa civil de 125,400 dólares. A esto se sumó otro pago de 179,327 dólares al Departamento del Tesoro, sumando un total de 454,727 dólares en sanciones por el caso de Irán.
¿Cómo lograron sortear los controles en el esquema de China?
El plan para China, según la acusación, refleja el método empleado hace dos décadas. El trío acusado (Liaw, Sun y Chang) conspiró para desviar servidores con chips Nvidia en 2024 a través de la mencionada empresa del sudeste asiático. Esta compañía, que se convirtió en el 11º cliente global más grande de Supermicro en el año fiscal 2024 con ingresos por 99.7 millones de dólares, realizaba pedidos supuestamente para su propio uso. Sin embargo, una vez ensamblados en EE. UU., los servidores eran reenviados a China. Para ocultar la operación, se alega que los servidores eran reempaquetados en cajas sin marcar. El valor total de estas ventas ilegales ascendió a 2.5 mil millones de dólares. La urgencia era tal que en enero de 2025, cuando se anunciaron nuevas restricciones de IA para el 13 de mayo de 2025, Liaw envió un mensaje de texto a un ejecutivo del cliente asiático diciendo: “¡Necesitamos acelerar esto antes del 13 de mayo!”. Incluso, se alega que en agosto de 2025, tras ser alertado por un ejecutivo sobre arrestos por contrabando de chips, Liaw respondió con una cadena de emojis de caras llorando, pero continuó operando.
Caída del 33% en Bolsa y Millones para los Vendedores en Corto
La noticia golpeó duramente a Supermicro en los mercados: sus acciones se desplomaron un 33% el viernes, generando una ganancia inesperada para los vendedores en corto que habían apostado colectivamente 2.6 mil millones de dólares contra la empresa. Se estima que estos inversores obtuvieron 860 millones de dólares en ganancias en un solo día, llevando sus ganancias de marzo a casi 1 mil millones de dólares. La empresa declaró que Liaw renunció a su puesto en la junta el viernes y está en licencia administrativa, al igual que Chang, mientras Sun fue despedido. Supermicro ha reiterado su cooperación con las autoridades. En medio de este caos, la empresa ha tomado medidas: DeAnna Luna, quien se unió en 2024, fue nombrada Directora de Cumplimiento en funciones, buscando fortalecer las políticas de control de exportaciones de la compañía. Este incidente también se suma a un periodo complicado para Supermicro, que a finales de 2024 enfrentó la renuncia de su auditor EY en octubre, una investigación del DOJ por acusaciones contables y un riesgo de ser excluida del Nasdaq, aunque una investigación interna posterior no encontró irregularidades contables.
El Regreso de Liaw al Centro de la Polémica
Curiosamente, Liaw también había abandonado la empresa tras el escándalo contable de 2018 que llevó a la suspensión y deslistado de Supermicro de Nasdaq en marzo de 2019. Regresó como asesor de “desarrollo de negocios” en mayo de 2021, obtuvo un puesto ejecutivo sénior de tiempo completo en agosto de 2022 y se reincorporó a la junta directiva en diciembre de 2023, solo para renunciar esta semana tras los nuevos cargos.
¿Qué sigue para Supermicro y la guerra tecnológica entre potencias?
Con Liaw y Sun arrestados, pero Chang prófugo, la trama de contrabando de Supermicro sigue abierta. Este caso subraya la creciente tensión en la guerra tecnológica entre Estados Unidos y China, donde los chips de IA de alta gama como los de Nvidia son un activo estratégico vital. ¿Podrá Supermicro, a pesar de no ser acusada directamente, limpiar su reputación y garantizar el cumplimiento estricto de las regulaciones en un entorno geopolítico cada vez más complejo? El mercado ya ha reaccionado con una caída del 33%, y los ojos del mundo tecnológico están puestos en cómo se desarrollará este drama legal y sus repercusiones en el futuro de la innovación y la seguridad nacional. La investigación continúa, y es probable que surjan más detalles sobre la sofisticada red detrás de estos millonarios desvíos.
Crédito de imagen: Fuente externa







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