Sudán llegó este 14 de abril a un nuevo aniversario de guerra interna sin una salida política visible y con una crisis humanitaria cada vez más severa . Según reportes difundidos por medios internacionales y organismos citados por AP , el conflicto entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido ha dejado decenas de miles de muertos, millones de desplazados y un deterioro acelerado de los servicios básicos. En los últimos días, la ONU también condenó un ataque con dron contra una boda en Darfur del Norte que dejó al menos 30 civiles muertos , entre ellos mujeres y niños. Una emergencia que se agrava The Guardian informó que la guerra ha empujado a 33 millones de personas a necesitar ayuda y que solo una fracción del financiamiento humanitario requerido para 2026 ha sido cubierta . La misma cobertura advierte que hospitales han dejado de operar, comedores comunitarios han cerrado y amplias zonas del país viven con una comida al día o menos. AP añadió que el uso creciente de drones está elevando el número de víctimas civiles y dificultando todavía más la asistencia. Frente a este panorama, la presión diplomática internacional sigue sin traducirse en avances concretos . Mientras Berlín acoge nuevas gestiones para reactivar la atención sobre Sudán , la población continúa atrapada entre el hambre, los bombardeos y el abandono. La tragedia sudanesa ya es una de las más graves del mundo, pero aún no logra ocupar el lugar central que su magnitud exige .