La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respaldó la construcción de la planta de amoniaco en la Bahía de Ohuira, en el estado de Sinaloa, y aseguró que el proyecto está concluido en más de un 95 %, pese a la oposición que durante más de una década han mantenido comunidades indígenas yoreme-mayo y organizaciones ambientales.
Sheinbaum defiende el proyecto estratégico
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que la obra comenzó hace varios años y descartó que se trate de un proyecto de reciente creación. «Esta planta está al 95 %, a lo mejor muchos no sabían», aseguró. «Se hizo un Estudio de Impacto Ambiental muy elaborado, esto durante el periodo del presidente López Obrador», afirmó.
Sheinbaum afirmó que el proyecto contó con un Estudio de Impacto Ambiental avalado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el cual, aseguró, incluyó medidas de mitigación para reducir los impactos sobre el entorno. También señaló que el proyecto fue sometido a una consulta pública en la que, dijo, la mayoría de la población votó a favor de su construcción.
Oposición histórica y nuevo conflicto
La Presidenta reconoció que existen sectores que continúan rechazando la obra, incluidos integrantes de comunidades indígenas, pero insistió en que el Gobierno mantiene un proceso de diálogo con quienes se oponen. Además, defendió la planta como una infraestructura estratégica para fortalecer la producción nacional de fertilizantes y reducir la dependencia de las importaciones.
Las declaraciones de Sheinbaum contrastan con el conflicto que ha rodeado el proyecto durante años. En reportajes publicados por Mongabay Latam se documenta que las comunidades indígenas yoreme-mayo mantienen una oposición sostenida a la planta impulsada por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), al considerar que representa riesgos ambientales, sociales y culturales para su territorio.
El banco alemán financiador del proyecto dijo a este medio que contrató a una consultora independiente para reevaluar la implementación del proceso de consulta indígena que se realizó en 2022.
Movilizaciones y alerta ambiental
Recientemente, la llegada de dos grandes estructuras industriales destinadas a la construcción del complejo reactivó las movilizaciones en Sinaloa y motivó protestas en distintas ciudades de México e incluso en Alemania. Tras esas manifestaciones, autoridades federales acordaron abrir mesas de diálogo e iniciar inspecciones ambientales. Sin embargo, las comunidades mantienen su exigencia de cancelar definitivamente el proyecto.
Especialistas también han advertido que la planta se ubica en la Bahía de Ohuira, un humedal reconocido como sitio Ramsar, donde podría generar impactos sobre manglares, pesquerías y especies como tortugas marinas y delfines. A pesar de estos cuestionamientos, el mensaje emitido por la Presidenta deja claro que el Gobierno mexicano considera que la construcción del complejo se encuentra prácticamente concluida y que su puesta en marcha forma parte de la estrategia nacional para aumentar la producción de fertilizantes.










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