Restaurantes, pubs y teatros del Reino Unido han comenzado a prohibir o restringir el uso de las gafas inteligentes Ray-Ban Meta, de la empresa estadounidense Meta, para proteger la privacidad de clientes y empleados y evitar filmaciones sin consentimiento, según informó el diario The Guardian.
Los establecimientos que han adoptado estas medidas incluyen los restaurantes del empresario Jeremy King, los clubes privados Soho House, los pubs de la cadena Wetherspoons y los teatros de ATG. Las políticas aplicadas varían: desde pedir a los clientes que se quiten las gafas hasta prohibir expresamente grabar a otras personas sin permiso.
El problema del LED y la escala de ventas
Meta sostiene que sus gafas cuentan con un LED que parpadea como señal de alerta cuando el dispositivo está grabando, y que no puede desactivarse. Sin embargo, según la información recogida, este indicador puede pasar desapercibido si el usuario se encuentra a cierta distancia.
El problema adicional de las Ray-Ban Meta radica en su aspecto convencional y en su escala de ventas. EssilorLuxottica, fabricante y socio de Meta, asegura haber vendido 7 millones de unidades solo en 2025, lo que dificulta identificar quién está grabando y normaliza una vigilancia más o menos consciente en espacios públicos y privados.
El debate se extiende a Europa
Este fenómeno no es nuevo: en 2013, las Google Glass ya fueron vetadas en algunos locales de restauración de Seattle y salas de cine del Reino Unido y Estados Unidos por motivos de privacidad y piratería.
El Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB) ha encargado un informe sobre la aceptabilidad social de las gafas inteligentes, cuyos resultados aún se desconocen. Las autoridades francesas de protección de datos realizaron una encuesta a principios de año en la que el 67% de los encuestados considera que estos dispositivos suponen un riesgo para la privacidad. Su homólogo alemán ha señalado que estas gafas podrían infringir leyes sobre dispositivos de grabación oculta.
En España, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) corrobora que usarlas no es ilegal en sí, pero la responsabilidad recae sobre quien graba.
Marco legal y reacciones
El marco legal aplicable en el Reino Unido es el UK GDPR y la Data Protection Act 2018, supervisados por la Information Commissioner's Office (ICO). En la Unión Europea, el artículo 6 del Reglamento General de Protección de Datos exige una base de legitimación, como el consentimiento, para tratar la imagen de una persona identificable.
Sin embargo, no todos los dueños de establecimientos están en contra. The Guardian recoge las declaraciones del chef con estrella Michelin Tom Kerridge:
"No tengo ningún problema con ellas. Grabar es parte de la vida cotidiana ahora. De hecho creo que se pueden usar de formas creativas y emocionantes."
Por ahora, ningún país ha prohibido legalmente la venta de estos dispositivos, aunque en el Parlamento británico ya existe una petición para llevarlo a cabo.










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