La amenaza persiste en el Gran Cañón y en varias regiones del suroeste de Estados Unidos. Las autoridades meteorológicas emitieron una alerta máxima por la humedad monzónica que podría desencadenar una segunda tormenta intensa, considerada más peligrosa que la que el sábado 29 de agosto provocó inundaciones repentinas en Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, según información del diario El País.
El desastre dejó hasta el momento dos personas fallecidas —una de ellas un hombre de 46 años hallado cerca de Crystal Rapids—, más de 15 desaparecidos y daños significativos en la infraestructura del parque, conforme al Servicio de Parques Nacionales. El nivel de agua en Bright Angel Creek subió más de cinco pies (aproximadamente 1.5 metros) en solo 10 minutos, arrastrando un flujo de escombros extremadamente peligroso.
Zonas bajo alerta por el monzón norteamericano
El monzón norteamericano, un patrón estacional que trae aire cálido y húmedo desde el golfo de California y el Pacífico tropical, mantiene un riesgo elevado de tormentas eléctricas y lluvias intensas en periodos cortos. Según la meteoróloga Jessica Delgado, de N+ Univision, además de Arizona, los estados de Nuevo México, Colorado y Utah están bajo riesgo moderado de inundaciones, con alerta vigente hasta la madrugada del martes 1 de septiembre.
Las ciudades con mayor probabilidad de registrar tiempo severo en los próximos días son Las Vegas, Richfield, Denver, North Platte, Des Moines y Milwaukee, donde se esperan vientos dañinos, granizo e intensas precipitaciones, advirtió la especialista.
Operaciones de búsqueda y cierres en el parque
El Servicio de Parques Nacionales mantiene las operaciones de búsqueda de las personas desaparecidas, con el apoyo del Departamento de Seguridad Pública de Arizona. Más de 60 personas fueron evacuadas de Phantom Ranch y del tramo inferior del sendero North Kaibab durante las primeras emergencias, informaron las autoridades.
Permanecen cerrados Phantom Ranch, Bright Angel Campground, la cantina y las cabinas de Phantom Ranch, así como la totalidad del sendero North Kaibab desde su inicio hasta Phantom Ranch. Los puentes Black Bridge y Silver Bridge sobre el río Colorado también fueron incluidos en los cierres, según el Servicio de Parques Nacionales, que pidió a los visitantes respetar las restricciones ante el riesgo de nuevos flujos de escombros y desprendimientos de rocas.
Daños en la infraestructura hídrica
Las evaluaciones preliminares indican que aproximadamente el 40% de la Transcanyon Waterline quedó dañada o destruida, lo que llevó al parque a implementar restricciones de agua de nivel 4 en el South Rim y a suspender desde el 31 de agosto los alojamientos nocturnos dentro del parque. El acceso diurno permanece abierto, aunque algunos servicios operan con horarios reducidos.
La fuerza de la crecida destruyó prácticamente todos los puentes peatonales que atravesaban Bright Angel Creek, complicando el desplazamiento de los equipos de rescate en el interior del cañón. La gobernadora de Arizona, Katie Hobbs, expresó su solidaridad con las familias afectadas y confirmó la coordinación estatal en las labores de búsqueda y recuperación.
Testimonios de sobrevivientes
Parth Desai, un excursionista que caminaba por un paso estrecho en Bright Angel Canyon con otros médicos y un guardabosques del parque cuando empezó la lluvia intensa, describió la escena: “Vimos cómo el arroyo se desbordaba, cascadas que aparecían de la nada, rocas, lodo, deslizamientos de tierra por todas partes”. Más tarde, mientras se dirigían hacia Phantom Ranch, un colega gritó “¡Arriba, arriba, arriba, arriba!” cuando una pared de escombros de 4 pies (1 metro) se dirigía hacia ellos. Fueron rescatados en helicóptero a última hora del sábado, según relató al medio Spectrum Noticias.
Antecedentes y contexto
El Gran Cañón, uno de los parques nacionales más visitados de Estados Unidos con más de 4.4 millones de visitas recreativas en 2025, enfrenta ahora el desafío de reconstruir su infraestructura vital mientras los equipos continúan buscando a las personas cuyo paradero no ha sido confirmado. La tubería dañada abastece a 6 millones de visitantes al año y a aproximadamente 1.600 residentes de Grand Canyon Village, según datos citados por Spectrum Noticias.
Jack Schmidt, director del Center for Colorado River Studies de Utah State University, cuestionó la viabilidad de la reconstrucción: “Que el cielo nos ayude si todo eso allá abajo, en el fondo, tiene que reconstruirse. ¿De dónde van a sacar el dinero?”. La zona ya había sido escenario de emergencias recientes: en agosto de 2024, una mujer de 33 años fue arrastrada por una inundación repentina en la región de Havasupai, y en junio pasado un excursionista de 18 años murió por calor extremo, según reportes de El Imparcial.










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