España prevé comenzar a vacunar contra la gripe aviar A(H5) en el plazo de un año, según la evaluación publicada el 7 de octubre por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC). La campaña estará dirigida a profesionales expuestos al virus, como veterinarios, personal de explotaciones ganaderas, agentes medioambientales y trabajadores de zoológicos, aunque con una acotación que distingue al país del resto de Europa.
De los 30 países de la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo consultados, respondieron 27. Ocho ya disponían de recomendaciones nacionales de vacunación frente a A(H5), otros ocho las estaban desarrollando y once no tenían planes en el momento de la encuesta. Cinco habían ido un paso más allá y habían comenzado a vacunar: Austria, Finlandia, Lituania, Países Bajos y Portugal. Otros tres comunicaron que pretendían implantar una campaña durante el siguiente año, y España se encuentra en este grupo, junto con Noruega y Croacia.
Una excepción española dentro de los grupos de riesgo
En los demás países, las recomendaciones se aplicaban a todas las personas pertenecientes a los colectivos profesionales considerados elegibles. En España, en cambio, la recomendación se restringe dentro de esos grupos a personas con condiciones preexistentes asociadas a un mayor riesgo de enfermedad grave, según recoge expresamente el ECDC.
Esto significa que los datos disponibles no permiten afirmar que la futura campaña española vaya a ofrecer la vacuna A(H5) a todos los veterinarios profesionalmente expuestos. La documentación sí permite establecer que los profesionales con enfermedades de base que incrementen su riesgo de padecer una gripe más grave serían los destinatarios de la profilaxis.
Esta postura conservadora se alinea en parte con la del propio ECDC, que actualmente considera que la evidencia científica no es suficiente para respaldar una vacunación amplia en toda la Unión Europea, relegándola a una «medida complementaria opcional, conforme a las recomendaciones nacionales». El organismo mantiene el riesgo como bajo para la población general y bajo-moderado para las personas expuestas.
La vacuna autorizada y sus límites
El arma elegida para esta campaña profiláctica es la Zoonotic Influenza Vaccine Seqirus, que cuenta con la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) desde octubre de 2023. El objetivo es inmunizar contra la cepa más predominante en la circulación global.
Sin embargo, la ficha técnica recoge una limitación importante: no existe un marcador inmunitario de protección establecido para la gripe A por subtipos H5, y se desconoce cuánto tiempo dura la protección tras la pauta primaria. Los resultados en personas no vacunadas previamente sí parecen prometedores, ya que la protección alcanzó niveles muy altos y se generaron anticuerpos capaces de neutralizar cepas detectadas en granjas peleteras finlandesas y en el ganado bovino de Estados Unidos.
El reto de convencer a la población objetivo
Tener la vacuna es solo la mitad del camino. Los datos disponibles proceden de Finlandia, donde solo el 8,6% de la población diana acudió a recibir la primera dosis y apenas un 7,5% completó la pauta completa, según las cifras recogidas por el ECDC y difundidas por Xataka.
En España, la maquinaria burocrática y de salud laboral ya está en marcha. El Plan Estatal frente a infecciones por virus influenza de origen zoonótico, aprobado en julio por la Comisión de Salud Pública, dirige las medidas de salud humana a quienes, por su profesión, puedan entrar en contacto con animales infectados, sus secreciones o materiales contaminados. Entre ellos, el Ministerio de Sanidad cita expresamente a los profesionales veterinarios, junto con personal de explotaciones ganaderas, agentes medioambientales y trabajadores de zoológicos.
Para estos profesionales, los servicios de prevención deben identificar y realizar el seguimiento de las personas expuestas cuando se produzcan focos en animales y, cuando resulte indicado, pueden adoptarse medidas como pruebas PCR, tratamiento antiviral preventivo o vacunación frente a virus zoonóticos, según el Plan Estatal y el Ministerio de Sanidad.
La situación de la gripe aviar en España
La temporada 2025-2026 estuvo marcada por un incremento significativo de la actividad de la influenza aviar con respecto a la temporada anterior, según el último informe del Ministerio de Sanidad. En total se notificaron 188 focos animales, distribuidos por prácticamente todo el territorio nacional: 16 en aves de corral, seis en aves cautivas, 165 en aves silvestres y uno en un mamífero silvestre. Los focos se registraron en todas las comunidades autónomas, excepto en la Región de Murcia, Islas Baleares y Canarias. El último foco de la temporada se notificó en mayo de 2026.
En relación con la salud humana, las infecciones por virus de influenza aviar continúan siendo poco frecuentes y se asocian principalmente a la exposición directa a animales infectados o a entornos contaminados. La gripe aviar se contagia sobre todo por contacto directo con aves infectadas o sus secreciones, como saliva, heces o moco. A nivel global, durante 2025 y el primer semestre de 2026 se notificaron a la Organización Mundial de la Salud casos humanos esporádicos asociados a distintos virus de influenza aviar, sin que se haya documentado transmisión sostenida de persona a persona.
El documento de Sanidad señala que en Europa no se han notificado hasta la fecha casos humanos autóctonos de gripe aviar. En febrero de 2026 se diagnosticó por primera vez en Italia un caso importado de infección por virus de influenza aviar A(H9N2) en una persona procedente de Senegal. En España no se han diagnosticado hasta la fecha casos humanos de gripe aviar autóctonos.
La vacuna contra la gripe estacional no protege específicamente frente a la infección por gripe aviar, pero «forma parte de los esfuerzos generales de preparación», según el ECDC. La Organización Mundial de la Salud también ha publicado orientaciones sobre el uso de las vacunas humanas autorizadas frente a la gripe A(H5) durante los periodos interpandémicos y de aparición de una nueva amenaza.
El próximo paso será la definición operativa de la campaña: qué profesionales serán convocados, con qué criterios se acreditarán las condiciones preexistentes y en qué calendario se desplegará la vacunación en las comunidades autónomas. El ECDC no precisa esas fechas en su evaluación.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.