El pesquero Tres Hermanos fue interceptado por militares estadounidenses a dos horas del puerto de Manta, en Ecuador. Sus 14 tripulantes regresaban con la bodega llena tras dos semanas de faena cerca de las Galápagos: 24 picudos, 15 atunes, 15 peces espada y 170 tollos. El capitán Junior Posligua, de 28 años, relató que les permitieron revisar la embarcación, pero que dos militares se subieron sobre la tapa de la bodega e impidieron abrirla. Luego los esposaron, les cubrieron los ojos y los oídos, y los trasladaron a un buque estadounidense. "Yo pensé que nos iban a matar", contó Posligua.
Según su relato, los sentaron en el piso y algunos fueron separados para interrogatorios. A unos los mojaron con una manguera a presión y a otros los introdujeron en un balde con hielo. Les tomaron fotografías y huellas dactilares y registraron sus pertenencias. Horas después fueron liberados en sus lanchas auxiliares. A lo lejos vieron una columna de humo negro: habían hundido el Tres Hermanos.
El inicio de una nueva fase de la ofensiva antidrogas
El 28 de agosto, cuando el Tres Hermanos fue interceptado y destruido, dio inicio a una nueva fase de la ofensiva antidrogas de Washington en el Pacífico oriental. Desde entonces, otras cinco embarcaciones ecuatorianas han sido interceptadas y destruidas en operaciones que Estados Unidos vincula con la estructura logística de Los Choneros, organización criminal ecuatoriana que Washington considera terrorista.
La versión estadounidense sostiene que estos barcos no eran simples pesqueros. Según el Comando Sur, funcionaban como estaciones flotantes de abastecimiento de combustible para embarcaciones rápidas utilizadas para transportar cocaína hacia México y posteriormente a Estados Unidos. El Gobierno de Daniel Noboa respalda esa versión y sostiene que las operaciones forman parte de la cooperación entre ambos países contra el narcotráfico.
Los pescadores cuentan otra historia. El 2 de septiembre fue interceptado el Conquista 2. Al día siguiente ocurrió lo mismo con el OM2. Videos enviados por los tripulantes a sus familiares muestran helicópteros sobrevolando las embarcaciones y militares aproximándose en lanchas rápidas. En una de las grabaciones, uno de los pescadores mantiene una videollamada con su familia hasta que los militares abordan el barco.
Los tripulantes fueron retirados de las embarcaciones, sometidos a interrogatorios en el buque militar y trasladados por la Armada ecuatoriana hasta Manta. Los familiares pasaron varias horas sin saber dónde estaban y la incertidumbre alimentó la protesta. En la Capitanía del puerto de Manta reclamaron por información y negaron que sus allegados tuvieran vínculos con el narcotráfico.
La respuesta del Gobierno ecuatoriano llegó de la mano del ministro del Interior, John Reimberg. "Esto no es un tema a la ligera o a la primera que se ve algo sospechoso se actúa", afirmó. Según el ministro, las embarcaciones servían para abastecer a lanchas rápidas cargadas de droga que después se dirigían hacia México.
La justicia ecuatoriana y los fallos dispares
El problema para el Gobierno llegó cuando los pescadores fueron puestos a disposición de la justicia ecuatoriana. En una primera audiencia, un juez declaró ilegal la detención de los primeros 28 tripulantes del Conquista 2 y el OM2 y ordenó su libertad al no encontrar elementos suficientes para configurar un delito. Días después, la situación cambió para otros pescadores: 32 tripulantes del María Candelaria, del Conquista 2 y del OM2 quedaron bajo medidas judiciales, según la información disponible.
El Comando Sur interceptó otra embarcación proveniente de Ecuador el lunes 7 de septiembre de 2026 en el Pacífico Oriental, que estaría vinculada a Los Choneros. Las fuerzas de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM) interceptaron una estación flotante de reabastecimiento que, según información de inteligencia, brindaba apoyo a operaciones ilícitas de narcotráfico marítimo. La operación estuvo bajo la dirección del Comando Sur. Tras la inspección y el desembarco de la tripulación, las fuerzas estadounidenses hundieron la embarcación. Las personas halladas serán entregadas a las autoridades ecuatorianas, según la información difundida.
Denuncia de organismos de derechos humanos
El Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil y otras organizaciones denunciaron "ataques" a al menos 143 pescadores de ocho embarcaciones. Sostienen que se han registrado abordajes violentos, privaciones de libertad, períodos de incomunicación, denuncias de malos tratos y destrucción de embarcaciones. El documento señala que estos hechos se habrían producido en rutas utilizadas habitualmente para actividades pesqueras, incluidas zonas marítimas internacionales entre la zona económica exclusiva continental de Ecuador y la de Galápagos.
Según las organizaciones firmantes, desde enero de 2026 se han documentado al menos ocho embarcaciones y 143 pescadores afectados. La lista incluye a las embarcaciones Fiorella, Negra Francisca Duarte II, Don Maca, Los Tres Hermanos, Conquista 2, OM2, María Candelaria y Karla Franshesca. El pronunciamiento sostiene que en varios casos existen registros de navegación, testimonios, fotografías y videos. También señala que el Comando Sur reconoció operaciones de abordaje y posterior hundimiento de embarcaciones realizadas en coordinación con el Gobierno ecuatoriano.
Organizaciones sociales y de derechos humanos de Ecuador también afirmaron que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, no es bienvenido en el país, donde se reunió con el presidente Daniel Noboa. En un comunicado, los colectivos cuestionaron su gira por Ecuador, Colombia y Perú, señalando que profundiza la agenda de seguridad y política injerencista de la Administración Trump en la región. El documento responsabiliza a Rubio y al secretario de Guerra, Pete Hegseth, por los ataques contra embarcaciones pesqueras ecuatorianas en el Pacífico bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el terrorismo.
Entre los firmantes figuran el CDH, la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Clasistas Unitarias de Trabajadores, el Centro de Documentación en Derechos Humanos Segundo Montes Mozo SJ y el Partido Comunista del Ecuador. "El secretario de Estado, Marco Rubio, no es bienvenido en Ecuador por estas y otras tantas razones conocidas por las Cancillerías dóciles de la región, incluida la ecuatoriana", concluye la declaración.
La visita de Rubio a Ecuador se da en plena campaña de bombardeos a embarcaciones en el océano Pacífico vinculadas supuestamente al narcotráfico de Los Choneros, la banda criminal ecuatoriana asociada al mexicano Cartel de Sinaloa, según teleSUR. Esta es la segunda visita que Rubio hace a Ecuador desde que es secretario de Estado, tras un primer viaje en septiembre del año pasado.
El caso de los pescadores ecuatorianos deja abierta la disputa entre la versión oficial de Washington y Quito, que vincula las embarcaciones a redes logísticas del narcotráfico, y los testimonios de los tripulantes y organismos de derechos humanos, que denuncian ataques y detenciones. La situación judicial de los 32 tripulantes del María Candelaria, del Conquista 2 y del OM2 permanece pendiente de resolución.










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