El estrecho de Ormuz ya no es únicamente escenario de portaaviones, fragatas y misiles de largo alcance. La incorporación de drones aéreos y marítimos está modificando el equilibrio militar en esta vía estratégica, donde Estados Unidos e Irán disputan el control de una ruta esencial para el comercio energético mundial. Washington empleó por primera vez drones marítimos de ataque unidireccional contra objetivos militares iraníes, junto con aviones de combate, buques y vehículos aéreos no tripulados. La operación buscó reducir la capacidad de Teherán para amenazar embarcaciones comerciales y demostrar que las fuerzas estadounidenses pueden responder sin exponer directamente a grandes tripulaciones. El cambio tecnológico resulta significativo porque permite atacar radares, lanchas, instalaciones costeras y sistemas defensivos mediante plataformas más pequeñas, económicas y difíciles de detectar. Frente a una flota convencional, Irán también ha desarrollado una estrategia basada en enjambres de drones, misiles y embarcaciones rápidas, capaces de saturar las defensas enemigas y elevar el costo de cualquier intervención. Esta nueva forma de combate vuelve más complejo asegurar el estrecho. Aunque una potencia naval pueda destruir objetivos visibles, los drones pueden lanzarse desde distintos puntos, operar cerca de la costa y obligar a mantener vigilancia permanente. En consecuencia, controlar Ormuz ya no depende solamente de dominar el mar, sino también el espacio aéreo, las comunicaciones y los sistemas electrónicos. La disputa tiene implicancias globales. Antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado consumidos mundialmente transitaba por este corredor. Cualquier ataque, cierre o error de cálculo puede alterar el precio de los combustibles y afectar las cadenas de suministro internacionales. Ormuz se convierte así en un laboratorio de la guerra moderna: armas relativamente baratas desafían plataformas millonarias y obligan a replantear qué significa controlar una ruta marítima.
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