El presidente de Chile, Gabriel Boric , culminará su mandato con un 34% de aprobación ciudadana , de acuerdo con la última encuesta de la consultora Criteria difundida en la antesala del cambio de gobierno. El sondeo, realizado entre el 3 y el 5 de marzo, revela además que un 58% de los encuestados desaprueba su gestión , mientras que un 8% manifestó no tener una opinión definida. La medición se publicó pocos días antes del traspaso de mando programado para el 11 de marzo , fecha en la que Boric concluirá formalmente su periodo presidencial tras cuatro años al frente del Ejecutivo chileno. Los resultados reflejan un cierre de gestión marcado por un respaldo ciudadano limitado y un nivel de desaprobación mayoritario. De acuerdo con el estudio, la evaluación global del gobierno alcanzó una nota promedio de 3,4 en el sistema de calificación chileno, lo que se considera un resultado insuficiente o desaprobatorio . Este balance se produce en un contexto político caracterizado por intensos debates sobre seguridad, migración y reformas sociales , temas que marcaron buena parte de la agenda pública durante el mandato de Boric. Salud e inflación La encuesta Criteria también analizó la percepción ciudadana sobre el desempeño del gobierno en distintas áreas de gestión pública. En ese análisis, algunos sectores mostraron evaluaciones relativamente mejores en comparación con otros ámbitos de la administración. Entre los indicadores más favorables aparecen previsión social, con una nota promedio de 3,7 , e inflación, que alcanzó 3,6 puntos . Ambos temas fueron considerados por los encuestados como los aspectos donde el gobierno obtuvo resultados relativamente más positivos durante el periodo. El sector salud registró una calificación de 3,4 , situándose cerca del promedio general de evaluación del gobierno, mientras que el área de empleo obtuvo una puntuación de 3,3 . Sin embargo, otras áreas clave mostraron resultados considerablemente más bajos. La política migratoria recibió una calificación de 2,8 , mientras que el combate a la delincuencia obtuvo la evaluación más baja del sondeo, con 2,7 puntos . Estos resultados reflejan que, aunque hubo ciertos avances percibidos en ámbitos económicos y sociales, las preocupaciones ciudadanas relacionadas con seguridad e inmigración influyeron significativamente en la valoración global del gobierno. Gobierno desaprobado El informe de Criteria también incluyó una comparación histórica entre las evaluaciones de los distintos gobiernos chilenos desde el retorno a la democracia en 1990 . Según esta medición, la administración de Gabriel Boric obtuvo la calificación promedio más baja entre los mandatarios del periodo democrático reciente, con una nota de 3,4 . El ranking histórico del estudio es encabezado por el expresidente Sebastián Piñera , quien obtuvo una evaluación promedio de 5,2 . Le siguen Patricio Aylwin con 4,3 , Michelle Bachelet con 4,2 , Eduardo Frei Ruiz-Tagle con 4,0 y Ricardo Lagos con 3,9 . La comparación evidencia una distancia significativa entre la evaluación de Boric y la de otros gobiernos previos, lo que refleja las dificultades políticas que enfrentó su administración en distintos momentos del mandato. A pesar de ello, analistas señalan que la gestión de Boric también estuvo marcada por un escenario político complejo , con polarización social, desafíos económicos globales y demandas sociales persistentes. Expectativas divididas La encuesta también exploró la percepción ciudadana respecto al presidente electo José Antonio Kast , quien asumirá la jefatura del Estado tras el traspaso de mando. Según los resultados del sondeo, un 44% de los encuestados aprueba la forma en que Kast se prepara para iniciar su administración. En contraste, un 37% expresó su desaprobación respecto a su preparación para asumir el gobierno. Asimismo, un 19% indicó no tener aún una opinión formada sobre el futuro mandatario, lo que refleja un escenario de expectativas divididas frente al inicio de su gestión. Este panorama sugiere que el nuevo gobierno comenzará su mandato con una opinión pública todavía en proceso de definición, en un contexto político donde las demandas por seguridad, estabilidad económica y reformas estructurales seguirán ocupando un lugar central en la agenda nacional.