El Parlamento Europeo aprueba con condiciones un acuerdo comercial clave con EE.UU., buscando blindar a la UE ante la volatilidad de Trump. La votación se da en medio de crecientes tensiones por la guerra en Ucrania y las críticas de Washington a la OTAN.
El Parlamento Europeo dio luz verde este jueves, 26 de marzo de 2026, a un acuerdo arancelario con Estados Unidos, con 417 votos a favor, pero introduciendo severas condiciones para proteger la industria europea. Esta decisión busca asegurar la estabilidad comercial transatlántica frente a posibles nuevas amenazas de Washington y ocurre tras dos aplazamientos.
Según la investigación publicada por The Guardian, la votación llega después de meses de incertidumbre, evidenciando la profunda desconfianza europea hacia la política comercial de la administración Trump, que ha incluido amenazas sobre Groenlandia y aranceles a España. La UE busca un equilibrio entre mantener una relación comercial vital, que mueve billones de euros, y salvaguardar sus intereses vitales en un mercado global volátil, donde la predictibilidad se ha vuelto una mercancía escasa.
El Parlamento Europeo impone 7 salvaguardias cruciales al acuerdo comercial con EE.UU.
La votación del Parlamento Europeo fue clara: 417 eurodiputados respaldaron la propuesta, mientras que 154 votaron en contra y 71 se abstuvieron. Los legisladores exigieron que el acuerdo firmado el verano pasado en el campo de golf Turnberry de Donald Trump en Escocia, que no era un pacto formal, incluyera garantías. Este "esquema" inicial establecía que la UE eliminaría aranceles a muchos productos estadounidenses, mientras EE.UU. impondría una tasa del 15% a varias importaciones europeas y mantendría un 50% para el acero y el aluminio. La industria europea, que genera más de 2 billones de euros en comercio bilateral anualmente, había protestado enérgicamente después de que Trump introdujera 407 categorías de productos adicionales sujetos a la tasa del 50%, desde aerogeneradores hasta muebles, generando temor a una lista aún más extensa. La Comisión Europea había negociado este acuerdo como un "primer paso", pero la postura europea endureció considerablemente tras las reiteradas amenazas. De las 7 nuevas salvaguardias, una clave es que Europa solo aceptará aranceles cero si cientos de productos europeos de acero y aluminio quedan excluidos de la tasa del 50% de EE. UU. Además, se incluye una cláusula de extinción para finalizar el acuerdo antes del 31 de marzo de 2028, y la posibilidad de eliminar los aranceles cero de la UE si Trump introduce nuevas medidas comerciales punitivas.
¿Podrá Europa blindarse ante la imprevisibilidad de Trump?
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el mismo Donald Trump habían acordado la reducción arancelaria en agosto pasado, pero la volatilidad de Washington puso en jaque el proceso dos veces. Las amenazas de Trump de anexar Groenlandia, un territorio danés de gran interés estratégico en el Ártico, y una sentencia de la Corte Suprema de EE.UU. que declaró ilegales sus aranceles anteriores, generaron una profunda incertidumbre. El eurodiputado alemán Bernd Lange, líder del comité de comercio, enfatizó que el acuerdo de Turnberry era "unilateral" y carecía de mecanismos de resolución de disputas. "Necesitamos crear cierta certeza", afirmó. Sin embargo, la tensión se mantiene: Andrew Pudzer, embajador de Trump ante la UE, advirtió al Financial Times que la UE debe implementar el acuerdo sin enmiendas o arriesgarse a perder el acceso "favorable" a los envíos de gas natural licuado (GNL) de los exportadores estadounidenses, una amenaza que podría impactar un suministro vital de más de 150 mil millones de metros cúbicos anuales. No está claro si los 27 estados miembros de la UE aceptarán este intento de mejorar el acuerdo de Turnberry, pues la autonomía estratégica de Europa frente a Estados Unidos sigue siendo un debate abierto, con facciones que abogan por una mayor independencia comercial y de defensa.
La sombra de la guerra en Ucrania y la seguridad europea domina la agenda.
Mientras Bruselas discutía los aranceles, en Helsinki, los líderes de la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), incluyendo representantes de Reino Unido, Noruega y Finlandia, se reunieron para abordar la seguridad del norte de Europa y Ucrania. El presidente finlandés, Alexander Stubb, co-anfitrión, señaló que las discusiones se centrarían en el Este, incluyendo Ucrania y Rusia, pero también en el Ártico, el Atlántico Norte y el Báltico. El primer ministro británico, Keir Starmer, resaltó que la amenaza rusa "ha crecido" y que, a pesar del desvío de atención a Oriente Medio, la situación en Ucrania, con 4 años de conflicto, sigue siendo crítica. La reunión contó con un mensaje pregrabado del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien lamentó no poder unirse en persona y enfatizó la necesidad de cooperación en defensa frente a un régimen ruso agresivo.
¿Cómo enfrentar la "flota en la sombra" rusa y las amenazas híbridas en el Báltico?
Zelenskiy, en su intervención, advirtió contra permitir que Rusia se beneficie de los mercados "inciertos" de petróleo y gas, cruciales para financiar su guerra, que en los últimos 12 meses ha costado más de 150.000 vidas. "Para Rusia, el dinero del petróleo y el gas significa más tiempo para la guerra", sentenció, pidiendo mantener la presión sobre sus petroleros y su "flota en la sombra" para que no se sientan seguros en aguas europeas. El primer ministro holandés, Rob Jetten, quien celebró su 39 cumpleaños la noche anterior, destacó que las amenazas híbridas y físicas de Rusia son el mayor desafío. Aseguró que Países Bajos, junto a Reino Unido, Bélgica y Francia, trabajará para interceptar esta flota, pronosticando "más intervenciones en las próximas semanas y meses". Los drones reportados en Estonia, Letonia y Lituania, uno de ellos de "origen ucraniano" y dirigido a Primorsk en Rusia, resaltan la necesidad de intensificar las defensas antidrones en la UE, una inversión que podría superar los 10 mil millones de euros en los próximos 5 años.
El bloqueo de 90.000 millones de euros a Ucrania genera preocupación en la UE.
El presidente lituano, Gitanas Nausėda, lamentó que la UE no haya podido avanzar en su préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, que sigue siendo bloqueado por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán. Nausėda atribuyó el estancamiento al "período electoral candente" en Hungría, que se ha beneficiado de una relación más cercana con Rusia en temas energéticos, pero expresó la esperanza de un acuerdo futuro. Otros líderes, como Kristen Michal de Estonia y Jonas Gahr Støre de Noruega, reiteraron la urgencia de seguir apoyando a Ucrania con ayuda, armamento y financiación, subrayando que la "cortesía no funcionará con Rusia". La letona Evika Siliņa añadió la necesidad de la próxima ronda de sanciones de la UE contra Rusia para "eliminar sus recursos financieros", cruciales para un conflicto que ya ha provocado un desplazamiento de más de 11 millones de personas. Sin embargo, estas sanciones también siguen siendo bloqueadas por Hungría.
Un acuerdo con fecha de caducidad fijada para marzo de 2028.
La inclusión de una fecha de caducidad para el 31 de marzo de 2028 en el acuerdo comercial entre la UE y EE.UU. refleja la cautela europea. El comisario de Economía de la UE, Valdis Dombrovskis, había argumentado que el acuerdo "estabilizó nuestra relación comercial en un momento de profunda agitación" y proporcionó "predictibilidad para las empresas y los consumidores europeos". Sin embargo, la realidad de la "volatilidad del lado estadounidense bajo Trump" llevó a los legisladores a insistir en esta cláusula, asegurando que si hay un "gran cambio del otro lado que es inaceptable, entonces podamos volver a nuestros aranceles". Esta medida busca proteger los intereses comerciales de la UE por un periodo limitado de aproximadamente 2 años, dando espacio para reevaluaciones futuras.
¿Qué depara el futuro para la Alianza Atlántica ante las recurrentes críticas de Trump?
Mientras tanto, Donald Trump arremetió una vez más contra los aliados de la OTAN, diciendo en una publicación en redes sociales que "no han hecho absolutamente nada para ayudar" en la campaña de Irán. "Estados Unidos no necesita nada de la OTAN, pero 'nunca olviden' este momento tan importante", advirtió. Este ataque, el segundo de este tipo en los últimos 6 meses, llega en un momento inoportuno, ya que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, presentará el informe de la alianza de 2025. Rutte se verá obligado a responder a estas críticas, que minan la confianza en la alianza de 32 miembros. Este contexto geopolítico complejo, con tensiones comerciales, una guerra en Ucrania y fisuras en la OTAN, dibuja un panorama incierto para la seguridad y la economía global. El Diario Ahora seguirá de cerca estos acontecimientos, cruciales para entender el rumbo de Europa y sus implicaciones para el resto del mundo. ¿Logrará Europa consolidar una postura unificada y resiliente ante estos desafíos simultáneos?
Crédito de imagen: Fuente externa







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