La salud bucal de los niños continúa siendo un desafío silencioso en muchos hogares. Durante una entrevista, la odontopediatra Fiorella Quispe Palacios advirtió que la caries sigue siendo uno de los problemas más frecuentes en la infancia, y que su avance está directamente relacionado con la falta de prevención y hábitos de higiene desde los primeros años de vida.
La especialista explicó que la odontopediatría no se limita al tratamiento de dientes dañados, sino que cumple un rol clave en la prevención desde etapas muy tempranas. En ese sentido, indicó que el cuidado debe iniciarse incluso antes de la aparición de los dientes, evaluando el desarrollo bucal del niño, la formación de la lengua y otras condiciones que pueden influir en su salud futura.
El mensaje es claro: esperar a que aparezca el dolor o una lesión visible significa llegar tarde. La atención temprana permite anticiparse a los problemas y orientar a los padres sobre cómo cuidar adecuadamente la salud bucal de sus hijos desde casa.
Uno de los puntos centrales abordados fue la importancia del cepillado dental como principal medida de prevención. La recomendación es realizarlo al menos tres veces al día, después de cada comida principal, con supervisión de un adulto. Esta práctica, aunque básica, sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar la acumulación de residuos que dañan los dientes.
La especialista también destacó el uso de pasta dental con flúor como un elemento protector clave, siempre en cantidades pequeñas y adecuadas para la edad del niño. Asimismo, recomendó el uso de cepillos de cerdas suaves y su reemplazo no solo por desgaste, sino también después de enfermedades como gripe, aftas o infecciones, para mantener condiciones adecuadas de higiene.
En cuanto a la alimentación, se aclaró que no solo los dulces influyen en la aparición de caries. Cualquier alimento puede generar daño si no se realiza una limpieza posterior. Por ello, más que restringir, el enfoque debe centrarse en reforzar hábitos de higiene constantes.
Otro aspecto relevante es el rol de los padres en la formación de hábitos y en la relación del niño con el cuidado dental. La especialista advirtió que utilizar el dentista como amenaza puede generar miedo y rechazo en los menores, dificultando la prevención.
En cambio, se recomienda fomentar una relación positiva con la higiene bucal, basada en la paciencia, la enseñanza progresiva y el acompañamiento constante. El uso de recursos didácticos puede facilitar que los niños comprendan la importancia de cuidar sus dientes desde pequeños.
Además, se explicó una técnica sencilla de cepillado que incluye movimientos circulares suaves, barridos en las superficies dentales y limpieza cuidadosa de la lengua, evitando incomodidad en el niño. También se sugirió incorporar el uso de hilo dental como parte de la rutina.
Prevención temprana: una responsabilidad compartida
La entrevista deja en evidencia que la salud bucal infantil no depende únicamente del especialista, sino del compromiso diario en el hogar. La prevención, el control oportuno y la educación desde edades tempranas son factores determinantes para evitar complicaciones.
En un escenario donde la caries sigue siendo altamente frecuente, el llamado es a no postergar el cuidado. Actuar a tiempo no solo protege la sonrisa de los niños, sino también su bienestar general y calidad de vida a largo plazo.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.