Dos de los fabricantes más antiguos del automóvil chino, FAW y GAC, estudian algún tipo de integración empujados por el propio Estado, según informó el medio chino Caixin. La operación busca concentrar sus negocios y, en particular, unificar la producción de los coches de Toyota que ambas compañías fabrican en China a través de empresas conjuntas.
La fusión pasaría por una compra parcial cruzada: FAW adquiriría una parte de GAC y GAC haría lo propio con FAW, con la intención de que cada entidad extienda sus raíces en la otra, de acuerdo con medios chinos citados por Car News China. El objetivo declarado es ganar eficiencia en la producción de automóviles.
Dos gigantes estatales en dificultades
Ambas compañías comparten rasgos. Se crearon a mediados del siglo pasado y son dos de las firmas con más historia del país. FAW está dirigida por la Comisión estatal para la supervisión y administración de los activos del Estado de China, mientras que GAC es gestionada por el Gobierno provincial de Guangdong, ya que su sede está en Cantón.
Las dos empresas, participadas enteramente por el Estado chino de uno u otro modo, ofrecen malos resultados y atraviesan dificultades financieras, según Car News China. Para tratar de solventar el temporal, desde el Gobierno se presiona para que lleguen a un acuerdo.
La operación no es casual. A raíz de las asociaciones obligadas que China impuso a los fabricantes extranjeros, FAW y GAC cuentan con sus propias empresas satélites para producir coches de Toyota. La idea, según 36Kr, es que FAW-Toyota adquiera a GAC-Toyota para funcionar bajo una misma dirección y así desarrollar y producir vehículos bajo un solo mando.
El 'neijuan', el motivo de fondo
Con estos movimientos de asociación y compra parcial entre empresas se quiere evitar el fenómeno conocido en China como neijuan o "involución", el término que describe un retroceso en una empresa pese a que esta quiere crecer. Es decir, cuando se aumenta la producción pero los costes se disparan y los ingresos no compensan ese crecimiento.
El movimiento buscaría, según 36Kr, potenciar la estructura de FAW a la hora de producir coches con las fortalezas de GAC, empresa más fuerte en la producción de vehículos de nueva energía, como híbridos enchufables y eléctricos. Los derechos que se cobran por la asociación con Toyota se distribuirían también en función de cuál es la inversión dentro de la empresa.
Este medio define la integración como "la noticia más importante en la industria automotriz de China de este año". Los tiempos coinciden con las últimas declaraciones de funcionarios chinos que animan a llevar a cabo fusiones entre empresas, algo que también se recoge en el 15º Plan Quinquenal para el Desarrollo de la Industria Inteligente de Vehículos de Nueva Energía Conectada.
Presión sobre los márgenes y la competencia
Claire Yuan, directora de calificaciones corporativas para automóviles de China en S&P Global Ratings, apuntó a SCMP que lo más probable es que la fusión se produzca entre las dos compañías que poseen una intervención en los coches que Toyota vende en el país. Conseguirían que ambas no compitieran entre sí, ya que ahora mismo comprar dos modelos de Toyota en China es como comprar dos coches de dos marcas completamente diferentes.
La fusión también resolvería otro problema: aunque parezca ilógico, son las empresas participadas enteramente por el Estado chino las que se han ido quedando atrás en la producción de vehículos eléctricos. Ese mercado está dominado por compañías gigantes con capital privado como BYD y en él han crecido empresas con rápida capacidad de adaptación, como Xpeng o Leapmotor, o tecnológicas ajenas al automóvil, como Xiaomi.
La Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA) calcula que el margen de beneficio de las compañías automovilísticas en China apenas es de un 3,6%, como consecuencia de un enfriamiento de las ventas tras la retirada de subsidios estatales y una dispersión de las mismas entre multitud de marcas.
El diagnóstico sobre la saturación del mercado ya lo anticipó en agosto de 2025 He Xiaopeng, CEO de Xpeng, en un podcast: "Ningún fabricante chino está a salvo de una ronda eliminatoria que llegará a su final en cinco años y en la que sólo quedarán cinco marcas". Tu Le, consultor estadounidense especializado en el mercado chino, señaló a Xataka que "llevará tiempo que las empresas más débiles abandonen el mercado", pero que cuando las compañías tengan que concentrarse en los mercados internacionales para sobrevivir, "se terminará por consolidar la concentración esperada".
El desenlace de la integración entre FAW y GAC aún no está confirmado. Los medios chinos apuntan a una negociación en curso, sin que se haya precisado el calendario ni las condiciones finales del acuerdo.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.