Nolberto, un niño de 11 años, superó una leucemia linfoblástica aguda (LLA) que lo aquejó desde los dos años, tras tres años de quimioterapia y seguimiento médico en el Instituto Nacional de Salud del Niño. Una vez libre de la enfermedad, su máximo deseo fue conocer personalmente a Paolo Guerrero, su ídolo.
La directiva de Alianza Lima organizó el encuentro e invitó al menor, nacido en Tingo María, a presenciar el partido contra Sport Huancayo por el inicio del Torneo Clausura 2026 en el estadio Alejandro Villanueva. Nolberto asistió con su madre y, desde la tribuna occidente, siguió el triunfo 2-1 del equipo victoriano, que contó con Guerrero como titular.
El abrazo que selló la lucha
Al término del partido, Paolo Guerrero recibió a Nolberto en el túnel de Matute. “Has logrado vencer la enfermedad, te felicito”, le dijo el ‘Depredador’ con una sonrisa, según la información proporcionada. Luego le firmó la camiseta y le dio un fuerte abrazo que despertó la alegría del menor.
Guerrero reconoció que la remontada contra Sport Huancayo “fue para él y su familia”, quienes acudieron a Matute tras recibir el alta del Instituto Nacional de Salud del Niño.
El rostro solidario del capitán
Aunque en la cancha muestra un carácter rudo, Paolo Guerrero suele ser cercano en causas benéficas, especialmente con niños con enfermedades neoplásicas. El año pasado se reunió con un adolescente que superó la leucemia y fue el primero en recibir el alta en 2025.
Desde inicios de 2020, Guerrero es embajador del proyecto Vidawasi Perú, que busca construir el primer hospital especializado en cáncer infantil en el país. Además, su hermano mayor, Julio Rivera, padeció mieloma múltiple y logró superarlo con quimioterapias e intervención de médula ósea, con el apoyo del futbolista.
El cáncer infantil, un problema a atender
En Perú, el cáncer infantil es una de las principales causas de mortalidad en menores de 15 años. Cada año, aproximadamente 1.800 niños reciben un diagnóstico, con predominio de leucemias, tumores cerebrales y linfomas. El acceso al diagnóstico temprano y a tratamientos adecuados sigue siendo un desafío, sobre todo fuera de Lima, donde la infraestructura hospitalaria es insuficiente y las derivaciones a centros especializados suelen demorar.
El sistema de salud peruano ha implementado acciones para mejorar la detección y ampliar la cobertura, pero las barreras económicas y sociales dificultan la continuidad de la atención. Organizaciones civiles y fundaciones apoyan a las familias con asistencia psicológica y logística, mientras que la sensibilización pública y una mayor inversión en salud resultan esenciales para aumentar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de los niños con cáncer en el país.
Fuente: Infobae Perú










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