El británico Lando Norris (McLaren) lideró por sorpresa la sesión de clasificación del Gran Premio de España de Fórmula 1, la primera competición oficial en Madrid desde la carrera de 1981 en el Jarama. La sesión arrancó pasadas las 15.30 del sábado en el Madring, el circuito semiurbano levantado por Ifema junto a sus pabellones en el noreste de la ciudad, con casi todos los asientos repletos pese a los 30 grados que marcaba el termómetro al sol.
Media hora antes del inicio, las gradas —la mayoría sin techar— estaban vacías y los asistentes buscaban resguardo a la sombra para evitar el bochorno que intensificaba el asfalto. Cuando arrancó la clasificación, la estampa cambió: la marabunta que esperaba detrás de las plataformas metálicas ocupó casi por completo las tribunas.
El ambiente superó al del viernes, jornada laborable en la que se observaron muchas sillas descubiertas. Las tribunas rozaron el lleno, con las entradas agotadas y una previsión de la organización de unos 345.000 asistentes hasta la carrera del domingo.
Un recinto que roza el lleno
Los stands de restauración no dejaron de facturar durante una jornada que se extiende desde las primeras pruebas de la Fórmula 3, a las once de la mañana, hasta la última hora de la tarde. Algunos aficionados se quejaron por no poder acceder al recinto con comida, una práctica que consideran abusiva y que empuja a gastar en los establecimientos del interior.
En la marea de personas proliferaron las gorras de Aston Martin, la escudería de Fernando Alonso, y de Williams, la de Carlos Sainz Jr., pese a que ninguno de los dos pilotos españoles de la parrilla tiene coche siquiera para superar la primera ronda de clasificación. Los abanicos revolotearon en los graderíos para soportar el calor.
El paddock y las autoridades
En el paddock, la zona exclusiva que funciona como centro de operaciones de las escuderías y donde clientes vips se mezclan con pilotos e ingenieros, se dejaron ver el cantante Luis Fonsi, los exfutbolistas Zinedine Zidane y Roberto Carlos, la actriz Julia Camus y los jugadores del Real Madrid Rodrygo Goes y Éder Militão.
También pasaron por el recinto el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, quien después cargó contra TVE por dar voz a los vecinos que protestan por el ruido del Gran Premio y las restricciones de movilidad que sufren tanto estos tres días como durante los meses que dura el montaje y desmontaje del circuito.
El regreso casi medio siglo después
El Gran Circo regresó por todo lo alto a Madrid casi medio siglo después de la última carrera en la capital, aunque el día grande será el domingo. La cita en el Madring supone la primera competición oficial de F1 en la ciudad desde 1981, cuando el trazado del Jarama acogió la prueba.
El circuito, construido por Ifema en el noreste de la capital, se presenta como un recinto semiurbano que combina zonas feriales con un trazado de nueva factura. La organización ha puesto el foco en la sostenibilidad del proyecto: según OkDiario, el 60% de los materiales de la obra proceden de sobrantes y reutilizables, y hasta el 90% de los aficionados accederán en transporte público.
El circuito: 'La Monumental' y la apuesta por la sostenibilidad
El trazado, de 5,4 kilómetros, incluye 'La Monumental', una curva semicircular de 550 metros de longitud y un peralte del 24% que, de acuerdo con Legal Sport, se convierte en la más larga del calendario de la Fórmula 1. La curva, la número 12 del recorrido, alcanza una altura máxima de 10 metros y obliga a los monoplazas a girar inclinados durante unos seis segundos. Para cubrir esa zona se necesitaron más de 1.800 metros cúbicos de mezcla asfáltica, una cantidad equivalente a cubrir con una capa de 25 centímetros toda la superficie del estadio Santiago Bernabéu.
El asfalto de 'La Monumental' se fabrica en la planta de Vicálvaro y llega a la obra a 170 grados. Por las características del trazado, los operarios solo disponen de 30 minutos desde su fabricación para extenderlo antes de que pierda las propiedades necesarias. Los túneles que cruzan bajo la M-11 ya tienen su estructura de hormigón finalizada, y en la zona del recinto ferial se instalaron las redes de energía y telecomunicaciones de forma subterránea.
La obra del Madring incorporó estructuras modulares fabricadas en una planta externa al emplazamiento, lo que reduce el impacto ambiental entre un 30% y un 40% respecto a la construcción tradicional, según OkDiario. La reducción de residuos generada por ese método oscila entre el 30% y el 60%, de acuerdo con estudios sectoriales europeos. La empresa adjudicataria, Eiffage Construcción, dispuso que los módulos no permanentes del Pit Building sean desmantelados tras el Gran Premio, almacenados por una empresa especializada y reutilizados en las temporadas siguientes.
Ifema Madrid logró una reducción del 78% en su huella de carbono y todas las instalaciones del recinto funcionan con energía renovable certificada al 100%, siempre según el material de OkDiario. El Gran Premio busca superar los requisitos de sostenibilidad que exige la FIA y convertirse en el primer evento de la categoría con una propuesta neutral en emisiones de carbono. El circuito debía quedar finalizado el 31 de mayo, antes de recibir la homologación de Grado 1 de la FIA, que implica inspecciones periódicas de los delegados técnicos.
La carrera del domingo cerrará el fin de semana en el Madring, con las entradas agotadas y la organización a la espera de confirmar la cifra final de asistentes.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.