Pregúntale a cualquier hincha de Universitario, Alianza Lima o Sporting Cristal qué hizo el fin de semana y es probable que te hable de dos partidos. Uno de la Liga 1, el que vio en el estadio o en casa con la familia. El otro, de la Premier League o de LaLiga, que siguió a las nueve de la mañana mientras desayunaba. Durante años el torneo local alcanzaba. Ya no. El aficionado peruano consume más fútbol que nunca y la mayor parte de ese consumo nuevo llega desde España e Inglaterra, dos ligas que se juegan a más de diez mil kilómetros de Lima.
Hay una razón práctica detrás de esa costumbre. Seguir tres o cuatro competiciones a la vez exige tener a mano resultados, horarios, alineaciones y estadísticas, y ningún canal de televisión abierta ofrece todo eso junto. El hincha lo resolvió por su cuenta con el celular, y es por eso que muchas personas en Perú visitan Betmaster que les ofrece no solo la mejor cobertura deportiva, sino también los mejores juegos en línea para divertirse solo con el télefono en la mano. Entre partido y partido, el mismo aparato sirve para revisar la tabla del Arsenal y para pasar un rato con un juego mientras arranca el segundo tiempo.
El Mundial sin Perú dejó al hincha mirando hacia afuera
El año 2026 fue especial para el calendario. El Mundial de la FIFA se jugó por primera vez con 48 selecciones y 104 partidos repartidos entre Estados Unidos, México y Canadá. Perú no estuvo. La eliminatoria terminó mal y la blanquirroja quedó lejos de los puestos de clasificación. Pero el torneo se vio igual en todo el país. Y a eso se sumaron los Juegos Suramericanos y el Mundial Femenino Sub-20, que mantuvieron la agenda llena durante meses. El efecto fue curioso.
Muchos aficionados cerraron el torneo sabiendo en qué club juega cada figura del Mundial.
En España y en Inglaterra está el talento que se quiere ver
Hay una cuestión de nivel que nadie discute en Lima. Los futbolistas más caros del planeta juegan casi todos en cinco ligas europeas. Entre ellas, LaLiga y la Premier League son las dos que más audiencia tienen en Sudamérica, en parte por el idioma en el caso español y en parte por la potencia comercial de la liga inglesa, que vende sus derechos televisivos a más de 180 países. Real Madrid y Barcelona, con sus camisetas vendidas en cualquier galería del centro de Lima, tienen peñas y grupos de seguidores en varias ciudades peruanas.
Para el aficionado peruano, ver a esos equipos cada semana ya forma parte de la rutina, igual que ir al estadio cuando juega su club.
El horario europeo encaja bien con la vida en Lima
Un detalle ayuda mucho. Perú tiene cinco horas de diferencia con Londres en invierno y seis en verano boreal, y con Madrid la brecha es de seis o siete horas según la época. En la práctica, eso significa que un partido de la Premier que empieza a las 12.30 en Inglaterra se ve en Lima a las 6.30 de la mañana, y el de las tres de la tarde, a las nueve.
Si eres de los que madrugan el sábado, tienes fútbol europeo con el desayuno y todavía te queda la noche libre para la Liga 1, que suele programar sus partidos más fuertes a partir de las 18.00 o 20.00 horas.
El celular reemplazó al televisor como pantalla principal
El cambio de pantalla es quizás lo más visible. Hace diez años, ver la liga inglesa en Perú dependía del cable. Hoy un aficionado de Arequipa o de Trujillo lo sigue desde la combi, entre clase y clase o en la oficina con el volumen bajo. La expansión del 4G en las ciudades y la llegada del 5G a zonas de Lima hicieron posible ver video en buena calidad sin depender del wifi.
También cambió la forma de seguir un partido. Se revisan estadísticas en vivo, se comenta en grupos de WhatsApp y se consulta la tabla apenas termina cada jornada.
La Liga 1 sigue siendo la casa, aunque ahora comparte espacio
Nada de esto significa que el torneo local haya perdido hinchas. Los clásicos siguen llenando el Monumental y Matute, y la rivalidad entre cremas y blanquiazules pesa tanto como siempre. Lo que cambió es la cantidad de fútbol que cada aficionado está dispuesto a ver en una semana. Hoy es normal seguir a Alianza Lima y, al mismo tiempo, tener un equipo favorito en Inglaterra y otro en España. Hay quien lo critica y dice que eso le quita identidad al hincha peruano. No parece que sea así.
El que se levanta a las seis y media para ver a su equipo inglés suele ser el mismo que el domingo por la noche está en la tribuna gritando por el suyo.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.