No fue un partido terrible del Atlético de Madrid, pero el resultado en San Mamés fue de los que suelen acompañar a los grandes accidentes colchoneros. La primera mitad de los dirigidos por Diego Pablo Simeone fue buena, incluso pudieron irse al descanso con una ventaja decente. Sin embargo, la desconexión al inicio del segundo tiempo sentenció sus opciones, especialmente en el aspecto defensivo: tras dejar a su rival sin ocasiones claras en los primeros 45 minutos, encajó tres goles, dos de ellos en dos minutos.
Lo ocurrido en Bilbao puede anticipar un debate que no tardará en llegar. Que el Atlético, o mejor dicho Simeone, presionara para intentar fichar a un lateral izquierdo experimentado como Nicolás Tagliafico en el último día de mercado no era una señal menor. Detrás había algo más profundo.
La prueba defensiva con Hancko
En la semana previa al partido, Simeone ya trabajó con una variante en defensa: meter al Cuti Romero de inicio, lo que implicaba, para apostar por sus dos defensas más fiables (Pubill y Hancko), sacrificar a Grimaldo en el lateral izquierdo. No fue más que una prueba en un entrenamiento, pero dejó entrever una posible decisión más firme: optar por un perfil más defensivo en el carril zurdo, como el eslovaco Hancko, en lugar del valenciano, de características más ofensivas.
Grimaldo no ha arrancado como se esperaba. Es cierto que necesita un periodo de adaptación y que se incorporó tarde por el Mundial, aunque sacrificó parte de sus vacaciones. Además, es un jugador que rinde mejor en un esquema con tres centrales y dos carrileros largos. Pero también es cierto que, para su infortunio, los dos primeros tantos del Athletic llegaron por su sector. En el primero, con él muy centrado, Hancko debía cubrir su zona y el pase de Iñaki Williams fue clave para que Nico marcara. En el segundo, Robert Navarro rompió la cintura de Alejandro para poner el tanto.
Los números no acompañan
Los datos de San Mamés no le ayudan: ninguno de sus seis centros al área llegó a destino y perdió 16 balones. Aunque tuvo un 88% de acierto en el pase y completó dos regates, la única vez que fue regateado (por Navarro) acabó en gol. Además, ganó solo el 33% de los duelos aéreos y el 67% de las entradas.
El jugador cuenta con el respaldo de su trayectoria y calidad, que lo colocan entre los laterales más importantes de Europa. Sin embargo, el equipo ya tiene urgencias por los resultados, y Simeone podría recurrir al plan B no solo para darle galones a Romero, sino para asegurar el lateral izquierdo, aunque eso signifique perder proyección ofensiva.
Contexto: la irregular racha del Atlético y el momento del Athletic
La derrota en Bilbao se enmarca en una temporada irregular para el conjunto colchonero. Según la crónica de EL PAÍS, el Atlético de Madrid llegaba a este compromiso tras cuatro derrotas consecutivas ante Real Madrid, Barcelona, Sevilla y Elche, una racha que encendió las alarmas en el Metropolitano. Sin embargo, el equipo de Simeone logró frenar la sangría en la jornada siguiente con un triunfo por 3-2 ante el Athletic Club en el Estadio Metropolitano, en un partido en el que Antoine Griezmann y un doblete de Alexander Sorloth dieron la vuelta al marcador. Ese resultado, que llegó con un tanto de Gorka Guruzeta en el descuento para maquillar el marcador, dejó al Atlético con diez puntos de ventaja sobre el Real Betis a falta de quince por disputarse, garantizando virtualmente su presencia en la Liga de Campeones.
El partido en el Metropolitano también dejó una mala noticia para los rojiblancos: Pablo Barrios se retiró lesionado a escasos días de la eliminatoria de semifinales de la Champions League contra el Arsenal. El centrocampista fue el origen de los dos primeros goles con una conducción que batió líneas, pero su lesión empaña la remontada. En el Athletic Club, en tanto, la derrota en San Blas-Canillejas evidenció las carencias que ya se habían visto en San Mamés: según la misma crónica, al equipo vizcaíno le sigue faltando frescura para verticalizar, personalidad para marcar el ritmo de juego e intensidad para volver a ser ese grupo que mordía y apretaba a sus rivales. La apuesta por Robert Navarro en el segundo periodo mejoró ligeramente la fluidez de un ataque al que le faltó claridad y contundencia.
El buen momento de Oihan Sancet, contraste con la irregularidad del Athletic
Mientras el Atlético debate el futuro de Grimaldo, en el Athletic Club celebran la recuperación de una de sus piezas clave. Según informó Fichajes.com, Oihan Sancet (26 años) ha vuelto a mostrar su mejor versión en este arranque de temporada. El navarro, que hace dos cursos finalizó la Liga con 15 goles en 29 partidos y llegó a ser convocado por Luis de la Fuente para la selección absoluta, sufrió un curso 2024-2025 para el olvido, marcado por las lesiones y un bajo estado de forma que lo dejó en cuatro tantos en la competición liguera. Su declive colectivo arrastró al equipo, que bajó mucho su rendimiento. Ahora, con un gol en cuatro encuentros, las sensaciones son otras: “se le ve con esa chispa que le faltaba en el pasado curso”, señaló el citado medio. Si mantiene este nivel, en el modelo de juego de Edin Terzic, que le viene como anillo al dedo, podría encarar otro gran año.
El empate sin goles ante el PSG en San Mamés, en la sexta jornada de la Champions League, dejó sensaciones encontradas en la afición bilbaína. Según los análisis de El Desmarque, el punto supo a victoria gracias a la actuación colosal de Unai Simón, que mantuvo vivos a los zurigorris ante el campeón de Europa. “Hemos salido de San Mamés orgullosos de nuestros chavales que han maniatado a un PSG que en cada acometida, sobre todo por fuera, hacía sufrir a los rojiblancos”, escribió el periodista Borja Conde. Mikel Bizar destacó la mejoría del equipo y la actuación de Yuri, reconvertido en central, mientras que Deme Eguía felicitó al equipo por el esfuerzo frente a un rival “con jugadores de una calidad extraordinaria”. Ese partido, disputado ante 52.000 almas, mostró la comunión entre el equipo y su afición, aunque el Athletic sigue sin encontrar la regularidad que tuvo en la campaña anterior.
La disyuntiva en el Atlético queda planteada: una apuesta más defensiva con Cuti y Hancko, o una más ofensiva con Grimaldo. El próximo compromiso del equipo de Simeone será clave para ver si el técnico argentino mantiene su confianza en el valenciano o decide sacrificarlo en busca de solidez.










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