Alarma y controversia tras fallo judicial que entrega tierras de Huánuco Pampa a ciudadano en detrimento de la comunidad campesina
En un fallo que ha generado alarma y preocupación entre los habitantes de la provincia de Dos de Mayo, el Juzgado Mixto de La Unión ha dictaminado la entrega de más de 1500 hectáreas de terreno, incluyendo el valioso complejo arqueológico de Huánuco Pampa, al particular Jorge Vicente Chávez Lanfranchi. La sentencia N° 46-2024 otorga la titularidad de dos grandes predios a Chávez Lanfranchi: el Fundo Las Pampas de Huánuco Viejo, que abarca 1503 hectáreas, y el predio Geshrog, de 69 hectáreas, ambos ubicados en el distrito de La Unión.
Este fallo ha generado una profunda preocupación en la comunidad de Aguamiro, que ha estado en posesión de estas tierras por décadas y se ha visto despojada de ellas sin una defensa efectiva. El proceso legal, que ha dejado a la comunidad campesina en estado de rebeldía procesal debido a fallas en la notificación, terminó con la orden de restitución de las tierras a favor de Chávez Lanfranchi, quien alega ser el legítimo heredero de dichos terrenos. La comunidad, que obtuvo su reconocimiento oficial en 1944, no tuvo oportunidad de responder adecuadamente a las acusaciones en su contra, lo que ha resultado en una sentencia desfavorable.
Huánuco Pampa
Lo que ha causado una mayor indignación entre la ciudadanía y las autoridades es que las tierras en disputa incluyen el complejo arqueológico Huánuco Pampa, una joya del patrimonio peruano que atrae a turistas y estudiosos de todo el mundo. Huánuco Pampa fue una de las principales ciudades administrativas del imperio inca y su conservación es vital para el entendimiento de la historia precolombina de la región. Entregar estas tierras a manos privadas pondría en riesgo su integridad y el acceso público.
Además del complejo arqueológico, en las tierras que el demandante reclama como suyas se encuentran colegios y otras instalaciones públicas que podrían verse comprometidas con la ejecución de esta sentencia. La posibilidad de que un sitio de tan alto valor patrimonial termine en manos privadas ha encendido las alarmas no solo en la comunidad campesina de Aguamiro, sino también entre autoridades locales y defensores del patrimonio cultural.
Polémica
Uno de los aspectos más polémicos de este caso es que Jorge Vicente Chávez Lanfranchi, el beneficiario del fallo, enfrenta acusaciones por delitos contra la fe pública. Este dato, lejos de ser menor, incrementa las preocupaciones sobre la transparencia y justicia del proceso judicial que le ha otorgado vastas extensiones de tierras, incluyendo aquellas que son consideradas patrimonio nacional.
El fallo judicial también ordena la cancelación de la Partida Electrónica N° 11008937, inscrita a nombre de la Comunidad Campesina de Aguamiro, lo que implica la anulación total del título comunal sobre estos terrenos. En este sentido, la comunidad no solo perderá el acceso a las tierras que han utilizado durante años, sino también su derecho formal sobre ellas, lo que podría tener repercusiones a largo plazo en la conservación de estos espacios y en el bienestar de las familias que dependen de ellos.
Chávez Lanfranchi sostiene que su derecho de propiedad es legítimo y se basa en una herencia ancestral que proviene de su abuela, Balvina Cortavarría Vda. de Chávez. No obstante, este argumento ha sido cuestionado por la comunidad campesina, que asegura que la resolución es un ejemplo de cómo los intereses privados pueden imponerse sobre los derechos colectivos, especialmente cuando se trata de pueblos indígenas y campesinos.
El futuro del proceso
Este fallo aún puede ser apelado, y se espera que la Comunidad Campesina de Aguamiro, junto con organizaciones que defienden los derechos de las comunidades indígenas y la protección del patrimonio cultural, continúen luchando para evitar la entrega de las tierras. A nivel nacional, diversas instituciones y defensores del patrimonio han comenzado a alzar la voz sobre el caso, pidiendo que se priorice el bien común y la protección de un sitio de valor histórico tan significativo como Huánuco Pampa.
La preocupación crece no solo en Huánuco, sino en todo el país, pues este caso podría sentar un precedente peligroso sobre la propiedad de tierras que contienen patrimonios culturales. "No se trata solo de un conflicto de propiedad; aquí está en juego la historia y el futuro de nuestra identidad como país", comentó un experto en arqueología de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán.
Este proceso judicial podría tener un impacto irreversible en la comunidad, en el patrimonio histórico y en la justicia social si no se revisa con el debido cuidado. Mientras tanto, las miradas están puestas en las próximas acciones legales y las posibles movilizaciones de la comunidad afectada.
Dato:
La comunidad campesina de Aguamiro ha intentado durante años consolidar su titularidad sobre estas tierras, argumentando que forman parte de su territorio comunal desde hace décadas, y que la inscripción de Chávez Lanfranchi como propietario es un acto fraudulento basado en documentos adulterados. En su defensa, Aguamiro ha presentado pruebas que sugieren que los títulos de propiedad de Chávez Lanfranchi son resultado de manipulaciones y falsificaciones, especialmente en la Resolución Suprema de 1944, que reconoce a la comunidad.









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