ÚLTIMO SISMO REGISTRADO EN PERÚ: IGP INFORMA EPICENTRO MAGNITUD Y HORA DEL MIÉRCOLES 16

La alta sismicidad en Perú es una realidad ineludible, influenciada directamente por su ubicación estratégica en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de convergencia tectónica activa. Esta condición geográfica convierte al país en un escenario constante de movimientos telúricos, demandando una preparación continua y una respuesta eficaz por parte de las autoridades y la población. Es fundamental entender que la actividad sísmica es inherente al territorio peruano, con antecedentes históricos de terremotos devastadores que han moldeado la infraestructura y la cultura de prevención a lo largo del tiempo.

Según la investigación publicada por El Comercio, el Perú, debido a su geografía, se encuentra en una zona de alta actividad sísmica.

El Centro Sismológico Nacional (CENSIS), organismo dependiente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), juega un rol crucial en el monitoreo constante de la actividad sísmica. Este monitoreo se realiza a través de la Red Sísmica Nacional, un sistema de sensores distribuidos a lo largo del país, que detectan y registran la velocidad, aceleración y desplazamiento del suelo durante un sismo. Los datos recopilados son esenciales para la evaluación de riesgos y la emisión de alertas tempranas.

Los informes del IGP sugieren una acumulación de energía sísmica en el sur del país, lo que podría indicar la posibilidad de un evento de gran magnitud en el futuro. Ante esta situación, se intensifican los esfuerzos coordinados entre el IGP y el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) para fortalecer la cultura de prevención y preparación ante desastres naturales. En este contexto, se han llevado a cabo simulacros a nivel nacional durante el año 2024, buscando sensibilizar a la población sobre las medidas básicas de autoprotección y evacuación.

El INDECI enfatiza la importancia de que cada hogar cuente con una mochila de emergencia, que contenga elementos esenciales para la supervivencia durante las primeras horas después de un sismo. Esta mochila debe incluir artículos de higiene personal, alimentos no perecibles, ropa adecuada para diferentes condiciones climáticas, medicamentos básicos, documentos de identificación, y dispositivos de comunicación como radios a pilas y linternas.

Además de la preparación individual, es fundamental el conocimiento y la aplicación de protocolos de seguridad en el ámbito familiar y comunitario. La identificación de zonas seguras dentro y fuera de la vivienda, la práctica de simulacros familiares, y la participación en programas de capacitación sobre gestión de riesgos son acciones clave para reducir la vulnerabilidad ante los sismos.

Las declaraciones del Presidente del IGP, Hernando Tavera, disponibles en el video proporcionado, brindan una perspectiva más detallada sobre los pronósticos de sismos en el Perú y las medidas que se están implementando para mitigar sus efectos. La información científica y la preparación ciudadana son las herramientas más valiosas para enfrentar los desafíos que plantea la sismicidad en el territorio peruano.