La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) elevó este miércoles a 49.505 las especies amenazadas de extinción, según la última actualización de su Lista Roja. Esta cifra representa un aumento del 1,8 % respecto al informe anterior y afecta a un total de 175.909 especies evaluadas a nivel mundial.
Aumento de especies en riesgo crítico
De acuerdo con el informe, 10.947 especies se encuentran en la categoría de “en peligro crítico”, 18.186 son consideradas “vulnerables” y 951 ya han sido declaradas “extintas”, de las cuales 83 solo sobreviven en estado silvestre. Además, 10.701 especies figuran como “casi amenazadas”, 91.517 como “preocupación menor” y 20.037 presentan “datos insuficientes” para evaluar su riesgo real de desaparición.
La UICN advierte que estas cifras corresponden únicamente a las especies analizadas hasta la fecha, ya que no existe información sobre el estado de conservación de toda la biodiversidad del planeta. Un estudio reciente de la Universidad de Arizona (EE. UU.) estima que cada año se descubren unas 16.000 especies, y que en los últimos veinte años se ha descrito el 15 % de todas las especies actualmente conocidas.
Minería submarina amenaza moluscos de fuentes hidrotermales
Una de las principales novedades de la actualización es el riesgo que enfrentan los moluscos endémicos que habitan en torno a fuentes hidrotermales. Según la UICN, el 62 % de estas especies —125 de las 201 analizadas— se encuentra en riesgo de extinción debido al avance de la minería en aguas profundas.
Estos moluscos, que incluyen caracoles, lapas, mejillones, almejas y quitones, viven a profundidades de hasta 5.000 metros alrededor de chimeneas hidrotermales que expulsan agua a más de 450 grados centígrados. Muchas de estas especies fueron descubiertas apenas hace una década. La UICN precisa que la exploración y extracción de minerales submarinos genera nubes de sedimentos que cubren a estos organismos y dificultan su respiración y alimentación.
Kathleen Flower, vicepresidenta de Ciencia de la Biodiversidad de Conservation International, pidió a través de un comunicado “actuar con cautela” en esta actividad, ante el riesgo de perder especies aún poco conocidas.
Rana del desierto empeora su estado por minería y comercio de mascotas
La rana de lluvia del desierto (Breviceps macrops), distribuida entre Namibia y Sudáfrica, pasó de la categoría de “casi amenazada” a “vulnerable”. La UICN atribuye este deterioro a la expansión de la minería de diamantes y al desarrollo de infraestructuras energéticas.
La organización denuncia que la popularidad alcanzada por esta especie en redes sociales, tras hacerse viral un vídeo de su peculiar vocalización, ha incrementado la demanda de ejemplares para el comercio de mascotas. A esto se suma el cambio climático, que añade nuevas presiones sobre sus poblaciones. De mantenerse estas amenazas y sin nuevas medidas de conservación, la población de esta rana podría disminuir alrededor de un 20 % durante los próximos diez años.
Marsupial australiano mejora su situación gracias a programas de conservación
La actualización también recoge un ejemplo positivo: el numbat (Myrmecobius fasciatus), un pequeño marsupial considerado símbolo de la fauna de Australia Occidental, mejoró su categoría al pasar de “en peligro” a “casi amenazado”.
Según la UICN, esta especie llegó a quedar reducida a unos 300 ejemplares tras la expansión de gatos y zorros introducidos en su ecosistema. Sin embargo, el desarrollo de programas de recuperación, control de depredadores y reproducción en cautividad lograron aumentar su población hasta entre 2.000 y 3.000 numbats. Pese a ello, la especie ocupa apenas el 0,04 % de su distribución histórica y la presencia de gatos y zorros asilvestrados sigue siendo la principal amenaza para su supervivencia.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.