La presencia del fenómeno El Niño costero en el Perú podría desencadenar peligros asociados a lluvias intensas, como desbordes de ríos, inundaciones, huaicos y deslizamientos. Estos eventos, a su vez, incrementan el riesgo de propagación de diversas enfermedades que afectan principalmente a la población más vulnerable. El Ministerio de Salud (Minsa) ha identificado las principales dolencias y las medidas para prevenirlas.
César Munaico, director general del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC) del Minsa, explicó a la Agencia de Noticias Andina que El Niño costero genera un impacto negativo en la salud pública, derivado del calor extremo y el exceso de humedad en la Costa norte, así como la disminución de temperaturas en la Sierra sur del país.
Enfermedades diarreicas agudas y cólera
Las enfermedades diarreicas agudas (EDA) son producidas por infecciones de virus, bacterias, hongos o parásitos. Afectan principalmente a la población infantil menor de cinco años y a los adultos mayores. Se manifiestan con deposiciones líquidas tres o más veces al día, acompañadas de vómito o fiebre. Si no se tratan a tiempo, pueden provocar deshidratación grave y, en casos extremos, la muerte.
Para prevenir las EDA, el Minsa recomienda beber solo agua hervida o embotellada, lavarse las manos con agua y jabón, y lavar y cocinar bien los alimentos.
La cólera, por su parte, es una infección intestinal aguda causada por la ingesta de alimentos o agua contaminados con la bacteria Vibrio cholerae. Su periodo de incubación es corto, de menos de un día a cinco días. La bacteria produce una toxina que causa diarrea acuosa abundante, que puede conducir a una deshidratación grave y, en casos extremos, a la muerte si no se trata con prontitud.
La prevención incluye beber agua hervida, clorada o embotellada; lavar bien los alimentos; consumir preparaciones bien cocidas y verificar la fecha de vigencia de los productos empaquetados. También es clave lavarse las manos antes de preparar y consumir alimentos.
Infecciones respiratorias, a la piel y a los ojos
Las infecciones respiratorias agudas (IRA) pueden aparecer al estar a la intemperie con vestimenta inadecuada o al aspirar elementos tóxicos del medioambiente. Entre ellas se incluyen la exacerbación del asma y la faringoamigdalitis. Sus síntomas son mucosidad nasal, tos, irritación de garganta, dificultad respiratoria y fiebre. Para evitarlas, se recomienda el uso de mascarillas en condiciones ambientales complejas, como presencia de polvo, desmonte o lodo.
Las infecciones a la piel y los ojos, como dermatitis y conjuntivitis, son provocadas por el contacto con agua sucia y estancada, lodo y polvo suspendido en zonas afectadas por huaicos, deslizamientos o inundaciones. Producen irritación, inflamación, prurito, secreciones y ardor. Se recomienda usar mascarillas, gafas o protectores faciales, prendas de manga larga y gorras o sombreros. Además, se desaconseja la automedicación y se insta a acudir a un establecimiento de salud.
Dengue, zika y chikunguña
Estas enfermedades se transmiten por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que se reproduce en depósitos de agua y zonas húmedas. Con las lluvias, aumenta el riesgo de proliferación del zancudo. Los síntomas son similares: fiebre, decaimiento, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, vómitos y sangrado de encías. El dengue puede ser fatal, y el virus del zika puede causar microcefalia en fetos de mujeres embarazadas.
Para prevenir estas enfermedades, se debe eliminar los potenciales criaderos del mosquito (botellas, baldes, llantas, floreros, entre otros), usar repelentes, mosquiteros y ropa de manga larga. También se debe limpiar los recipientes de almacenamiento de agua y colaborar con las brigadas de fumigación. Ante síntomas, se debe acudir al establecimiento de salud y evitar la automedicación.
Leptospirosis y peste bubónica
La leptospirosis es causada por la bacteria Leptospira, que se transmite por contacto con agua, barro o alimentos contaminados con orina de animales infectados, especialmente si hay heridas abiertas o contacto con mucosas. Sus síntomas incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor muscular, enrojecimiento de ojos, náuseas y vómitos.
El Minsa recomienda no bañarse ni jugar en charcos, acequias o pozos; usar botas de jebe al transitar por zonas inundadas; tapar los recipientes de almacenamiento de agua; y eliminar la basura en bolsas cerradas para evitar roedores. También es fundamental lavarse las manos y coordinar campañas de limpieza con gobiernos locales.
La peste bubónica, causada por la bacteria Yersinia pestis, se transmite por la picadura de pulgas infectadas que viven en roedores. Sus síntomas son fiebre alta, escalofríos y dolor de cabeza. El signo más característico es la aparición de bubones, hinchazones dolorosas de los ganglios linfáticos en ingle, axilas o cuello.
Ante cualquier síntoma de estas enfermedades, el Minsa insta a la población a no automedicarse y acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano para recibir diagnóstico y tratamiento oportuno.










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