La científica peruana Gabriela Burgos fue reconocida por la Fundación del Premio Mundial de la Alimentación (World Food Prize Foundation) por su trabajo pionero en el desarrollo de papas y camotes biofortificados para combatir la anemia y otras formas de malnutrición. El premio será entregado en octubre próximo.
El programa TAP, que otorga este galardón, reconoce a innovadores que impulsan soluciones transformadoras frente a los desafíos globales de la seguridad alimentaria y la nutrición. La distinción integra una creciente red de agentes de cambio en la agricultura promovida por la fundación.
Más de dos décadas de investigación
Durante más de veinte años, la Dra. Burgos ha promovido el uso de cultivos básicos como vehículos para mejorar la nutrición, contribuyendo a transformar la papa y el camote en herramientas clave para combatir el hambre oculta. Su trabajo se ha centrado en incrementar la concentración y la biodisponibilidad de micronutrientes esenciales como el hierro, el zinc y la provitamina A en cultivos que forman parte de la alimentación diaria de millones de personas.
Entre sus logros más destacados se encuentra el liderazgo en el desarrollo y la validación de papas biofortificadas para combatir la anemia, una enfermedad que afecta de manera desproporcionada a mujeres y niños en los Andes y otras regiones del mundo en desarrollo.
Estudios en humanos y resultados
La Dra. Burgos dirigió los primeros estudios en humanos que demostraron que el hierro presente en la papa es altamente biodisponible y que estas variedades aportan cantidades significativamente mayores de este micronutriente que las variedades convencionales. La investigación demostró que estas papas pueden proporcionar hasta la mitad del requerimiento diario de hierro de las mujeres que viven en regiones donde el consumo de papa es elevado.
Actualmente, la científica lidera los esfuerzos para promover la adopción de variedades de papa biofortificadas con hierro en la sierra central del Perú, donde la anemia continúa siendo un importante problema de salud pública.
Sencillez como ventaja
Uno de los principales atributos de esta innovación es su sencillez: las mujeres y los niños no necesitan incorporar nuevos alimentos ni cambiar hábitos alimentarios establecidos durante generaciones. Basta con incorporar variedades biofortificadas en lugar de las convencionales dentro de su alimentación habitual. Al ofrecer mayores niveles de hierro a través de un cultivo básico ampliamente aceptado, estas variedades representan una solución práctica y escalable para reducir la anemia en comunidades vulnerables.
La Dra. Burgos se une así a un grupo internacional de innovadores reconocidos por la Fundación del Premio Mundial de la Alimentación por sus contribuciones al fortalecimiento de la seguridad alimentaria mediante la ciencia, la tecnología, las políticas públicas y el emprendimiento. Este reconocimiento destaca tanto sus logros científicos como su visión de un futuro en el que los cultivos básicos actúen como sistemas sostenibles para suministrar nutrientes esenciales.










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