El centro poblado de Marabamba quiere agua potable, y su próximo alcalde dice que desde enero eso será una emergencia declarada. César Robles lo anunció el miércoles 4, frente a la empresa de agua Seda Huánuco, durante el paro regional por el agua.
«Se tiene que lograr agua potable en el centro poblado de Marabamba», dijo Robles, a quien el reportero de Diario Ahora presentó como alcalde electo de Marabamba. Sus vecinos llegaron con él hasta las puertas de Seda.
Robles recordó que a la ciudad la alimentan ríos como el Huallaga. Pero las autoridades, según él, «no están haciendo nada en absoluto para dotar de agua limpia a la población en Huánuco y específicamente en el centro poblado de Marabamba».
Robles pidió el apoyo de la población y de la prensa. Su plazo es el de su gestión: «a partir de enero, pues emprendemos una lucha para lograr agua potable», dijo.
Un paro que se fue sumando
Robles no marchó solo. El paro regional del miércoles 4 juntó a vecinos de varios distritos, gremios y universitarios.
El comité de lucha avisó del paro desde el 20 de octubre, según Humberto Vaca, uno de sus dirigentes. No arrancó a medianoche, «para darle tiempo a todo el mundo», dijo Vaca en el Parque Cartagena.
A las 9:37 a. m., los vecinos de Pillco Marca alcanzaron a los de Amarilis en la carretera Central, escoltados por la Policía. Diario Ahora transmitió en vivo esa unión. Después se sumaron construcción civil, el sindicato de trabajadores de la Municipalidad de Amarilis y los vecinos de Jicá.
Ya en el centro, construcción civil y las juntas vecinales llegaron a la Municipalidad Provincial de Huánuco. Una dirigente de construcción civil pidió que el alcalde «se haga presente o que al menos nos apoye».
Qué piden los que marchan
El comité tiene tres puntos de emergencia, dentro de una plataforma de 16. Los enumeró Adela Isla, dirigente del Comité de Lucha por el Agua.
El primero es el retiro del personal del OTASS, el organismo del Estado que administra Seda Huánuco. El segundo, una reingeniería de la empresa «desde el gerente a todo». El tercero, la intervención de la captación y las líneas de conducción.
Isla dijo que en la captación encontraron tuberías colapsadas y animales muertos. Sobre el recibo, contó que antes pagaban siete u ocho soles y que ahora llegan recibos de hasta 300 soles, tras un cambio de medidores que, según ella, no se explicó a la población.
El profesor César Martel marchó «en defensa de la vida, la salud». Para Martel, lo que vende Seda Huánuco «es agua contaminada con residuos agropecuarios, con residuos de fábricas, y todavía nos están cobrando precios exagerados». También se quejó de los cortes: «nos suspenden el servicio de agua potable cuando se les ocurra a los funcionarios».
Un comerciante del Mercado Central que vive en Pillco Marca propuso que la municipalidad administre Seda Huánuco con profesionales que elija la población.
Los universitarios
William Keller habló por la federación de estudiantes de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (Unheval). «Ya no más podemos callar ante la problemática que vivimos ahora en el presente», dijo.
Según Keller, los estudiantes se organizaron «para hacer sentir nuestro malestar y apoyar la lucha del pueblo». Pidió que la Universidad de Huánuco se sume.
La advertencia a los mototaxis
Vaca llamó al paro pacífico, pero lanzó una advertencia. Algunos ciudadanos se quejaron ante Diario Ahora de mototaxis que cobraban cinco o seis soles la carrera. «No nos responsabilizamos si de aquí en un momento se voltea, se quema un bayat», dijo Vaca. El comité, añadió, comunicó el paro a la Prefectura y a la Policía.
Lo que sigue
Isla llamó a este un paro preventivo. «Si no nos solucionan nuestra plataforma de lucha, nos vamos a ir a un paro indefinido», dijo. Los dirigentes exigen que el ministro de Vivienda llegue a Huánuco.
Robles ya se puso fecha: enero. Keller dejó la frase para los que no marcharon: «Lo que nos afecta es a todos. No es a unos cuantos».









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