El dictamen que propone modificar la Ley 32309 fue calificado como un “camino muy positivo” para los cineastas de provincias por Elías Cabello Contreras, cineasta huanuqueño y promotor del Festival del Cine Huanuqueño. Según indicó, el cambio central está en el artículo 13, que plantea apoyo del 100% para actividades vinculadas al cine regional e indígena.
Cabello señaló que la norma vigente exigía a los realizadores demostrar ante el Ministerio de Cultura el 30% bancarizado del presupuesto total de un proyecto. Como ejemplo, explicó que una película valorizada en S/ 800 mil obligaba al productor a acreditar aproximadamente S/ 230 mil antes de acceder al financiamiento estatal.
El cineasta advirtió que esa exigencia dejaba fuera a muchos realizadores de regiones, porque no cuentan con respaldo financiero previo. Según manifestó, esa barrera podía empujar a algunos proyectos a depender de gobiernos regionales o autoridades cuestionadas, mientras otros quedaban paralizados sin posibilidad de rodaje.
El cine regional gana espacio
Cabello sostuvo que el cine peruano de los últimos años viene principalmente de las regiones. Mencionó producciones vinculadas a Puno, Ayacucho, Arequipa, Trujillo y Chiclayo, además de nominaciones internacionales como los premios Óscar y Goya, como parte de un proceso que, según afirmó, evidencia el peso cultural fuera de Lima.
El promotor huanuqueño cuestionó que las leyes hayan favorecido a grandes empresas limeñas o extranjeras. De acuerdo con su posición, esos incentivos podían permitir que compañías foráneas usaran recursos públicos peruanos para producir películas fuera del país y luego exhibirlas en las cadenas nacionales.
Cabello precisó que el cine no se limita al rodaje de largometrajes. Según explicó, la actividad cinematográfica incluye festivales, cineclubes, distribución alternativa, cortometrajes, investigación y otras ramas que también requieren respaldo económico y fiscal.
Sin topes definidos para inversión
Consultado sobre límites de inversión, Cabello indicó que no existen topes exactos y que los presupuestos dependerán de cada director o productora. Según señaló, cada proyecto deberá definir cuánto requiere según su dimensión, objetivos y tipo de actividad audiovisual.
La discusión legislativa queda ahora en el terreno político y presupuestal. Para los cineastas regionales, el punto clave será si la modificación logra traducirse en acceso real a fondos públicos sin requisitos financieros que, hasta ahora, según Cabello, cerraban la puerta a quienes producen desde provincias.









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