El 15 de julio dejó de ser una promesa verbal y se convirtió en una fecha escrita, firmada y políticamente delicada. Ese día deberán iniciarse, "de manera indefectible", las obras de la Alameda de la República y la Laguna Viña del Río, según el acta de reunión suscrita el 22 de junio de 2026 por el gobernador regional Antonio Pulgar, el alcalde provincial Juan Antonio Jara y representantes de Construcción Civil, tras una cita realizada en el despacho de alcaldía desde las 8:00 de la mañana.
El documento no solo fija un plazo, sino que también refleja la magnitud del conflicto. La reunión tuvo como agenda el inicio de dos proyectos: el “Mejoramiento del servicio de movilidad urbana en la Av. Alameda La República y Jr. Prolongación La Alameda de la República”, con CUI N.° 2680649, y el “Mejoramiento del servicio de espacios públicos urbanos en la Laguna Viña del Río”, con CUI N.° 2680650. La firma se realizó a las 9:10 a.m., luego de una jornada marcada por la presencia de Construcción Civil en la Municipalidad Provincial de Huánuco.
El acta señala que el Gobierno Regional de Huánuco y la Municipalidad Provincial coordinarán con la Municipalidad Distrital de Amarilis para que los feriantes de la Alameda de la República, pertenecientes a las tres asociaciones que integran la Feria Sabatina, sean reubicados temporalmente en el Malecón Calicanto, previa autorización de esa comuna. Esta precisión convierte a Amarilis en una pieza clave de una obra que, hasta ahora, parecía discutirse solo entre el Gobierno Regional y la Municipalidad Provincial.
Una firma que no apaga el conflicto
El acuerdo también deja constancia de una propuesta descartada. Según el acta, el Gobierno Regional planteó que los feriantes fueran reubicados en la calle Pedro Barroso y/o Alfonso Ugarte, pero la Municipalidad Provincial indicó que esa alternativa no sería posible. La razón fue expuesta luego por Jara: si se cerraba la Alameda para ejecutar la obra, la reubicación en esas vías podría complicar el tránsito y generar otro problema urbano.
Pulgar, por su parte, sostuvo que los proyectos ya se encuentran encaminados y que la población está preocupada porque las obras deben iniciarse. El gobernador afirmó que el alcalde cumplió con la documentación que le correspondía y que, más allá de algunas observaciones surgidas durante el proceso, ambas intervenciones están en etapa de ejecución. Según su versión, ya no corresponde mantener abierta una discusión que debió resolverse antes.
Jara planteó una lectura distinta. El alcalde afirmó que entregó al Gobierno Regional cuatro obras desde 2024: Alameda, Laguna Viña del Río, Defensa Ribereña del Malecón y mejoramiento del Malecón. Sin embargo, sostuvo que hasta la fecha no contaba con información oficial suficiente sobre el avance de esos proyectos. También dijo que pidió documentos en un plazo de 24 horas y remarcó que “las palabras se las lleva el viento”, en referencia a los compromisos que, según él, deben sostenerse con expedientes y no solo con declaraciones.
La presión de Construcción Civil fue el detonante visible de la jornada. De acuerdo con la transmisión periodística desde la plaza de Huánuco, trabajadores del gremio se reunieron desde temprano en los exteriores de la Municipalidad Provincial y, según el reporte inicial, habrían impedido momentáneamente el ingreso del personal municipal. Luego el acceso se normalizó con presencia policial y Freddy Malpartida, dirigente sindical, ingresó para dialogar con el alcalde.
Feriantes, árboles y documentos pendientes
El frente más delicado sigue estando en la Feria Sabatina. La obra de la Alameda afecta directamente el espacio de trabajo de productores que comercializan cada semana bajo la lógica de “la chacra a la olla”. Por eso, la reubicación temporal en Calicanto no resuelve por sí sola la demanda de fondo. Los feriantes han pedido que cualquier acuerdo sea formal, escrito y acompañado de carpas, módulos y condiciones mínimas para continuar trabajando.
A ese frente social se suma el ambiental. Jara afirmó que no ha autorizado la tala o traslado de más de 150 árboles y que la Fiscalía del Medio Ambiente le pidió realizar un inventario. El alcalde sostuvo que no cuenta con el estudio de impacto ambiental de las dos obras y que cualquier intervención sobre árboles debe sustentarse técnicamente. También cuestionó que se afirme que las raíces afectan tuberías sin una verificación directa en campo.
Pulgar respondió desde otro ángulo. El gobernador sostuvo que, en obras de esta naturaleza, siempre aparecerán voces críticas, pero consideró que Huánuco necesita avanzar. También indicó que la socialización debió realizarse antes y que ahora la etapa corresponde a la ejecución. Aunque dijo que siempre es posible escuchar opiniones, dejó claro que, para su gestión, el debate central ya pasó de la discusión técnica a la puesta en marcha.
El acta añade otro compromiso: las tres IOARR de recapeo que se encuentran en convenio con la Municipalidad Provincial deberán iniciar la primera semana de agosto de 2026. Ese punto amplía la presión sobre el Gobierno Regional, porque el documento no solo compromete Alameda y Laguna, sino también intervenciones viales que el alcalde asegura haber remitido hace más de dos meses.
El 15 de julio será, entonces, una prueba de poder y de gestión. Si las obras empiezan, Pulgar y Jara deberán demostrar que la ciudad puede soportar la ejecución sin romper el tejido social que sostiene a feriantes, vecinos y trabajadores. Si no empiezan, el acta firmada en alcaldía puede convertirse en el documento que ordene el reclamo: quién prometió, quién cumplió, quién bloqueó y quién usó la obra como bandera cuando todavía faltaban respuestas.









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