La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) emitió una opinión desfavorable a la propuesta de construir la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Huánuco en el sector de Huachog. Así lo informó Dante Tarazona Reyes, presidente de la Comisión de Recursos Naturales, Gestión Ambiental y Defensa Civil del Consejo Regional de Huánuco.
Mediante el Oficio N° 0878-2025-MTC/12.04, remitido a la Dirección Ejecutiva del Programa Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU) del Ministerio de Vivienda, la entidad aeronáutica desaprobó el Estudio de Riesgo de la Seguridad Operacional presentado para el proyecto. Según el informe, la ubicación planteada vulnera lo establecido en el Reglamento Aeronáutico del Perú (RAP 314, Volumen I, «Diseño y Operación de Aeródromos»).
Riesgo para las operaciones aéreas
La evaluación técnica de la Coordinación Técnica de Aeródromos precisa que el terreno se sitúa a solo 1484.7 metros del Punto de Referencia del Aeródromo (ARP) del aeropuerto de Huánuco. Esta proximidad infringe el literal G del Apéndice 10 de la normativa, el cual prohíbe el desarrollo de actividades que atraigan fauna silvestre, por representar un riesgo de interferencia e impacto severo para la seguridad de las operaciones aéreas.
La autoridad determinó que la acumulación de aguas residuales y la consecuente atracción de fauna silvestre constituyen un riesgo operativo para las aeronaves.
Expediente devuelto al Gobierno Regional
En otro momento, Tarazona Reyes señaló que la comisión decidió devolver el expediente al Gobierno Regional de Huánuco. La medida responde a que el Ejecutivo regional no remitió la documentación requerida para evaluar la modificación de la Ordenanza Regional que declaró intangible el terreno del Humedal de Huachog.
A este panorama se suma la presentación del ciudadano Halle Llanto ante la comisión regional. El poblador reclama la propiedad de los terrenos y advirtió que judicializará el caso, un aspecto legal que las autoridades deberán esclarecer antes de definir el futuro del proyecto.
Un proyecto en la cuerda floja
La controversia ha llegado a un punto crítico. El terreno ya no es un asunto secundario ni un simple requisito dentro del expediente. Huachog se ha convertido en la pieza que puede destrabar o hundir el proyecto. Mientras el gobernador regional, Antonio Pulgar, sostiene que existen estudios y que la demora perjudica a Huánuco, Amarilis y Pillco Marca, el consejero Dante Tarazona advierte que modificar la delimitación del humedal exige la intervención de las autoridades ambientales competentes.
La propuesta involucra 77 hectáreas, más de 770 mil metros cuadrados de un espacio sensible. Esa dimensión obliga a abandonar los discursos ligeros. Si una parte del terreno ha perdido características de humedal, deberá demostrarse mediante evaluaciones técnicas verificables. Si mantiene funciones ecológicas, también deberá reconocerse. Lo que no corresponde es adaptar la realidad a las necesidades del expediente.
El antecedente de la Ordenanza Regional 058-2016 tampoco puede ser tratado como un obstáculo molesto que debe removerse cuanto antes. Fue una decisión regional y cualquier modificación exige igual o mayor rigor. El oficio remitido el 23 de junio y el rechazo de una derogación previa, ocurrido el 10 de abril, muestran que el problema lleva tiempo sin una conducción política capaz de ordenar posiciones y documentos.
Huánuco necesita una planta de tratamiento, pero también instituciones que inspiren confianza. La obra debe avanzar con urgencia, legalidad y claridad. Todo lo demás —las acusaciones, las presiones y las advertencias públicas— solo aumentará una factura que finalmente pagará la ciudadanía.








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