La construcción del centro de salud de Ambo quedó bajo riesgo de paralización por un conflicto judicial sobre el terreno del establecimiento, mientras más de 50 mil habitantes de la provincia dependen de una infraestructura sanitaria que aún no concluye. Percy Leandro, decano del Colegio de Enfermeros de Huánuco, advirtió que el Ministerio de Salud habría decidido no continuar con los pagos de la obra hasta que se resuelvan los problemas legales pendientes.
El establecimiento de Ambo tiene categoría 1-4, el nivel más alto de atención primaria en la provincia, según explicó Leandro. Aunque no cuenta con hospitalización, concentra la referencia sanitaria de distritos como Colpa y Huácar, cuyos pacientes podrían ser derivados hacia Huánuco si el proyecto no avanza. La preocupación mayor, precisó el dirigente, es que el área de emergencia habría sido afectada por el conflicto sobre la posesión del predio.
Leandro sostuvo que la Dirección Regional de Salud dio el visto bueno al proyecto de inversión pública sin advertir aspectos esenciales del saneamiento legal. También cuestionó que una jueza haya emitido un fallo favorable a una presunta propietaria del terreno pese a que el espacio ya era ocupado por un establecimiento de salud. Para el decano, la responsabilidad alcanza a gobiernos locales, Fiscalía, Diresa y autoridades judiciales.
Un problema que se repite en la región
El caso de Ambo no sería aislado. Leandro recordó que el centro de salud de Pachas permanece paralizado desde hace dos años por falta de agua y desagüe, pese a que la obra recibió autorización. También señaló que el establecimiento de Baños fue detenido hace unas semanas por problemas similares de saneamiento. “El sector salud actualmente en la región está en cuidados intensivos”, afirmó.
La paralización también golpea el presupuesto público. Según Leandro, las obras empiezan con un costo inicial, pero después de dos o tres años de retrasos terminan con precios mayores. Aunque no precisó cuánto falta desembolsar para Ambo, indicó que el Minsa no liberaría nuevos pagos mientras el proyecto no tenga una salida legal clara. La segunda etapa, correspondiente al equipamiento, tampoco podría avanzar sin la infraestructura terminada.
El impacto sanitario es directo. Ambo enfrenta problemas de desnutrición crónica, anemia y enfermedades metaxénicas como el dengue, de acuerdo con lo señalado por el decano. En ese escenario, la falta de un centro 1-4 operativo reduce la capacidad de respuesta local y aumenta la presión sobre el Hospital Regional de Huánuco, clasificado por Leandro entre los niveles 2-1 y 2-2.
Impacto social: La espera también enferma
La crisis no se limita a una obra inconclusa. Para las familias de Ambo, la paralización puede traducirse en más traslados, mayores gastos, demoras en emergencias y menor control de enfermedades prevenibles. En zonas rurales, cada hora de viaje adicional puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y una complicación médica.
El Colegio de Enfermeros pidió la intervención del Ministerio de Salud y de otras autoridades para encontrar una salida técnico-legal. Leandro resumió el fondo del problema con una frase que desplaza el debate del expediente judicial hacia la vida cotidiana: “La demanda de la población enferma es todos los días”. La pregunta ahora es cuánto tiempo más podrá esperar Ambo mientras la obra sigue atrapada entre presupuesto, tribunales y responsabilidades compartidas.









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