La Contraloría General de la República recomendó a la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Huánuco (EPS Seda Huánuco S.A.) adoptar medidas correctivas ante las deficiencias identificadas en su Plan de Gestión Reactiva ante Lluvias Intensas 2026-2028, que no garantiza una respuesta oportuna frente a posibles fallas en la línea de conducción de agua potable. El Informe de Orientación de Oficio n.° 19200-2026-CG/GRHC-SOO, cuya evaluación se realizó del 22 de mayo al 6 de octubre de 2026, concluye que ese instrumento no cumple con los estándares mínimos para atender contingencias.
El documento fue notificado al titular de la entidad para que adopte acciones preventivas y correctivas y para que informe al Órgano de Control Institucional (OCI) en un plazo máximo de cinco días hábiles sobre las medidas implementadas.
La línea de conducción, un punto crítico
Según la Contraloría, la infraestructura que conecta la captación del río Higueras con la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Cabritopampa presenta deficiencias estructurales e inestabilidad del suelo. La inspección física conjunta efectuada a inicios de octubre de 2026 evidenció terrenos inestables, humedecimiento de taludes con filtraciones activas y el uso de tuberías provisionales tipo bypass sostenidas de manera precaria.
El organismo de control señala que documentos técnicos elaborados por la propia empresa en marzo de 2024 ya habían advertido las deficiencias y puntos críticos, sin que, a la fecha de la evaluación, se hubieran adoptado las medidas necesarias. Esa situación podría ocasionar un desabastecimiento prolongado del servicio para la ciudad de Huánuco.
El informe reconstruye la historia del tramo de El Platanal, en Pucuchinche: el 20 de mayo colapsó un sector del canal; el 10 de junio, el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) propuso estabilizar el talud con muros de gaviones; el 5 de agosto, el propio plan de Seda calificó ese punto con riesgo «Muy Alto» y prioridad «Inmediata»; el contrato para el muro de gaviones se firmó el 14 de septiembre con el Consorcio Pucuchinche y un plazo de 45 días. El 28 de septiembre, durante la excavación, una presunta filtración hizo deslizar parte del talud y abrió fisuras en el canal, según reportó la misma empresa.
Un plan reactivo con fallas operativas
La Contraloría identificó que, ante el colapso de la línea de conducción, la activación de la emergencia priorizó los trámites documentarios en lugar del despliegue inmediato del personal técnico en la zona afectada, lo que ocasionaría la pérdida de horas importantes para intervenir. En la emergencia de mayo, la respuesta priorizó el trámite de memorandos antes que el trabajo en el punto del colapso, según el informe.
También se advirtió la falta de insumos técnicos y el limitado stock de materiales —como tuberías de gran diámetro y maquinaria—, lo que podría paralizar las reparaciones y prolongó la emergencia «de 10 días a más». El abastecimiento alternativo mediante cisterna también mostró deficiencias: el plan de distribución no contempla contratos para alquilar cisternas adicionales, pese a que se requiere cubrir la atención del 50 % de la población afectada, lo que ocasionaría un despliegue tardío e insuficiente para atender simultáneamente a los sectores vulnerables de Aparicio Pomares, Las Moras y Llicua, y podría dejar sin agua a familias y centros de salud.
El informe concluye que «el Plan funciona como un mero formalismo administrativo y no como una herramienta técnica operable» y habla de una «severa debilidad institucional». Si se repite una emergencia, advierte, la población de Huánuco, Amarilis y Pillco Marca quedaría expuesta otra vez a «interrupciones prolongadas del servicio de agua potable».
Comunicación tardía y observación a Sunass
Otro problema corresponde a la comunicación con los usuarios: la emisión tardía o imprecisa de comunicados impide que la población conozca con claridad los horarios y cronogramas de reparto de agua, situación que puede generar incertidumbre, protestas y una mayor demanda en los canales de atención comercial.
En el plano regulatorio, el informe señala que Seda Huánuco incumplió los plazos normativos establecidos por la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) al reportar las restricciones del servicio. Las restricciones por trabajos programados deben registrarse con cinco días hábiles de anticipación; sin embargo, el corte del domingo 27 de septiembre se registró como interrupción «imprevista» dos horas y 29 minutos después de empezar, aunque correspondía a trabajos programados, y el del lunes 5 de octubre se registró el 2 de octubre. Según el informe, la Sunass podría fiscalizar y dictar medidas correctivas.
En un comunicado citado por Diario Ahora el miércoles 14 de octubre, Seda Huánuco sostuvo que «sí cuenta con instrumentos de planificación y respuesta» para emergencias. El informe de la Contraloría le había sido notificado el lunes 12 de octubre.










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