La investigación para esclarecer la muerte de la docente Julissa Huaranga Venturo, quien falleció presuntamente por una negligencia médica durante el parto en el hospital de EsSalud, quedó paralizada este miércoles en la Morgue Central de Huánuco. La falta de médicos legistas disponibles impidió la realización de la necropsia de ley, prolongando el duelo de una familia que denuncia un abandono sistemático por parte de las autoridades de salud y justicia en la región.
Los familiares de la víctima permanecieron desde las 6:00 a. m. en las afueras del recinto forense, tras haber sido citados para el inicio del peritaje. Sin embargo, la diligencia fue suspendida bajo el argumento de que el personal especializado no se encontraba en sus puestos. Según los testimonios recogidos en el lugar, la respuesta institucional se limitó a informar que los dos médicos encargados no podían asistir por encontrarse uno de licencia y el otro con descanso médico.
Emiliano Huaranga Vigilio, tío de la docente fallecida, calificó la situación como una "injusticia" y una falta de respeto al dolor de los deudos. “Estamos parados desde las siete de la mañana y no hay solución. Nos dicen que la señorita que debe tomar la autopsia está enferma y no hay quién la reemplace; es indignante que el Ministerio Público no prevea estas contingencias en un caso tan delicado”, sostuvo el familiar ante la parálisis administrativa.
Instituciones en silencio y una vida que se apaga
El caso de Julissa Huaranga ha conmocionado a la comunidad educativa de Huánuco, no solo por la fatalidad del desenlace en un centro de alta complejidad de EsSalud, sino por la cadena de deficiencias que le sucedieron. El esposo de la víctima, cuyo nombre se mantiene en reserva por el proceso legal, confirmó que el bebé logró sobrevivir y se encuentra estable, pero advirtió que la muerte de su pareja no puede quedar impune al no tratarse de un "caso fortuito".
La crisis en la atención hospitalaria en Huánuco no parece ser un hecho aislado. Mientras en la morgue central se denuncia desidia forense, en otras provincias de la región, como Dos de Mayo, los usuarios del Centro de Salud de La Unión reportan esperas de hasta diez horas y falta de personal médico, lo que revela una vulnerabilidad sistémica en la red pública de salud. La familia Huaranga sostiene que lo ocurrido en EsSalud responde a una práctica deficiente que se repite sin que existan sanciones correctivas.
Hasta el cierre de este reporte, ni la Red Prestacional de EsSalud Huánuco ni el Ministerio Público emitieron un comunicado oficial que explique las causas clínicas del deceso o la falta de previsión en el servicio forense. La ausencia de un dictamen pericial impide que los restos de la docente sean entregados para recibir una sepultura digna, manteniendo en suspenso una denuncia penal que busca determinar las responsabilidades profesionales tras el fallido procedimiento de parto.
El siguiente paso en este conflicto institucional recae ahora en la Fiscalía de Turno, que deberá garantizar el reemplazo del personal médico en la morgue para no vulnerar el derecho de la familia a la verdad. La opinión pública permanece atenta a si este caso derivará en una auditoría profunda sobre los protocolos de obstetricia en EsSalud o si, como temen los deudos, se sumará a la lista de procesos archivados por falta de celeridad en la etapa probatoria.










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