Yosnino Cantaro, Hucaybamba. El colapso total de la plataforma en el sector Copuma, tramo crítico de la ruta nacional hacia Huacaybamba conocido como la "Garganta del Diablo", ha dejado a la provincia al borde del aislamiento definitivo. Pese a las denuncias sistemáticas de Diario Ahora desde inicios de abril, la inacción de Provias Nacional permitió que la vía desapareciera, obligando hoy a los pobladores a cargar sus vehículos sobre abismos para mantener el flujo mínimo de suministros.
La gravedad del escenario quedó registrada en imágenes donde se observa a transportistas y pasajeros cargando motocicletas y equipaje a pulso sobre una pendiente escarpada, justo donde antes se ubicaba la calzada. El colapso estructural ha transformado esta arteria nacional en un despeñadero impracticable, dejando la conectividad de los distritos huacaybambinos supeditada a la fuerza física de sus ciudadanos y al riesgo de caídas fatales.
Los afectados sostuvieron que el estado actual del sector Copuma es consecuencia de una negligencia técnica de Provias Nacional, que ignoró más de 60 días de advertencias sobre el socavamiento de la base. Según indicaron los transportistas a Diario Ahora, lo que a principios de abril era una falla reparable con maquinaria, hoy es un vacío absoluto que corta el tránsito de carga pesada y pasajeros en una de las zonas más difíciles de la sierra regional.
Responsabilidad directa de Provias Nacional
La crisis de conectividad en Huacaybamba responde a un incumplimiento de funciones por parte del Gobierno Central. Al tratarse de una vía de jerarquía nacional, la competencia exclusiva para el mantenimiento y la intervención de emergencia recae sobre Provias Nacional y no sobre las instancias regionales, lo que evidencia una centralización en la toma de decisiones que ha terminado por asfixiar logísticamente a la provincia.
La advertencia lanzada inicialmente por Ahora ha cobrado una nueva dimensión informativa tras la reciente llegada de un equipo periodístico de Panamericana Televisión al lugar, donde la plataforma vial se ha reducido a niveles críticos. Los transportistas que cubren la ruta hacia Huacaybamba sostuvieron que las condiciones actuales del terreno impiden un tránsito fluido y seguro, obligando a maniobras de alto riesgo en una geografía que, por su propia naturaleza escarpada, no permite errores técnicos ni mecánicos.
El impacto económico se refleja en el encarecimiento de los productos básicos y la imposibilidad de retirar la producción agrícola de la zona. Los comerciantes señalaron que realizar transbordos manuales en la "Garganta del Diablo" no solo incrementa los fletes de manera insostenible, sino que expone la integridad física de los trabajadores, quienes deben sortear el vacío con cargas pesadas sobre los hombros.
Riesgo de tragedia e incomunicación total
La recuperación de este tramo de la ruta nacional requerirá ahora una intervención de ingeniería estructural de alta complejidad, cuya ejecución podría tardar meses debido a la magnitud del derrumbe. Mientras tanto, la provincia de Huacaybamba permanece en un estado de vulnerabilidad extrema, con su única vía de acceso convertida en una trocha peatonal de alta peligrosidad para los miles de usuarios que transitan diariamente por allí.
La presión social se traslada ahora a las oficinas centrales de Provias Nacional en Lima, de donde se espera una disposición inmediata para el despliegue de maquinaria pesada que permita abrir una variante provisional. El siguiente capítulo de esta crisis se definirá en el terreno: o se asume la reconstrucción urgente de la vía nacional o se condena a una provincia entera al aislamiento bajo la responsabilidad de un ente que dejó caer el camino pese a las advertencias.









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