El gerente regional Ronald Acuña Sobrados admitió que la adquisición de equipamiento mediante obras por impuestos resulta “mucho más sencilla” que la ejecución de obras, en medio de cuestionamientos por el posible compromiso del presupuesto regional del 2027. Según explicó, el mecanismo permite financiar proyectos de inversión pública, pero los descuentos futuros se aplicarían sobre el Fondo de Compensación Regional.
Acuña precisó que Huánuco recibe entre S/ 420 millones y S/ 450 millones anuales por FONCOR. Sobre esa base, indicó que el descuento máximo permitido sería de 30%, equivalente a unos S/ 125 millones por año. El funcionario sostuvo que ese límite no implica un descuento automático por S/ 1,500 millones, monto que mencionó como tope autorizado por el Estado.
El gerente regional señaló que en 2025 la gestión colocó S/ 6 millones mediante obras por impuestos, correspondientes a patrulleros. Para 2026, proyectó una cartera cercana a S/ 500 millones, con proyectos en marcha vinculados a medio ambiente, vivienda y saneamiento. También mencionó una iniciativa para el ACR Carpish por S/ 3 millones.
El debate por el presupuesto futuro
Las declaraciones de Acuña contrastan con las advertencias del arquitecto Walter Bruno Saavedra, quien sostuvo que comprometer recursos de la próxima gestión “tampoco es la salida”. Saavedra cuestionó que la modalidad OXI se oriente a compras de maquinaria o equipamiento sin planes técnicos, operativos ni proyectos integrales de cierre de brechas.
Acuña defendió el mecanismo y afirmó que otros gobiernos regionales manejan carteras incluso superiores, cercanas a S/ 3,000 millones. Sin embargo, reconoció que las obras son más complejas que la adquisición de equipamiento, frase que abrió un nuevo flanco político sobre las prioridades de la gestión de Antonio Pulgar a pocos meses del cierre de mandato.
El funcionario también respondió por la demora en la entrega de patrulleros a la Policía. Según indicó, el retraso se debió a un problema normativo que requirió intervención de SUNARP. Acuña afirmó que las placas ya fueron colocadas, que los vehículos cuentan con SOAT y seguros, y que la resolución de transferencia debía comunicarse entre el mismo día y el siguiente.
Patrulleros y obras pendientes
El caso de los patrulleros se convirtió en un ejemplo concreto de las tensiones del modelo. Mientras Acuña sostuvo que el saneamiento administrativo está prácticamente concluido, las críticas apuntan a la demora en poner los vehículos a disposición de la Policía pese a que la compra ya fue ejecutada bajo la modalidad OXI.
La discusión de fondo no solo involucra la legalidad del mecanismo, sino su impacto político y presupuestal. Si la gestión regional coloca S/ 500 millones en 2026, como proyectó Acuña, la próxima administración recibiría compromisos de pago que podrían reducir su margen de inversión desde el 2027.
El tramo final de la gestión Pulgar quedará marcado por esa tensión: acelerar adquisiciones y proyectos vía obras por impuestos o reservar capacidad financiera para el siguiente gobierno regional. La pregunta que queda abierta es si Huánuco utilizará la modalidad para cerrar brechas estructurales o para resolver, con compras rápidas, una ejecución que sigue bajo observación pública.










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