La Dirección Regional de Agricultura de Huánuco inició la conformación de una mesa de trabajo multisectorial para frenar la degradación del bosque Monte Verde, en el distrito de Chaglla. La medida responde a una serie de reportes técnicos que confirman daños directos contra el patrimonio forestal y la fauna silvestre en esta zona de la provincia de Pachitea. La intervención busca establecer un cerco institucional frente al avance de actividades humanas no autorizadas que amenazan la biodiversidad del sector.
La estrategia, liderada por la Unidad de Gestión Forestal, pretende integrar a las autoridades locales y a la sociedad civil organizada en un esquema de vigilancia territorial. Según los primeros informes, la zona ha sufrido impactos derivados de la presión antrópica, lo que obligó a las autoridades a abandonar las campañas preventivas para pasar a un control de carácter vinculante. El objetivo inmediato es asegurar la preservación de los recursos naturales que sostienen el ecosistema regional.
Rosalín Tineo Malpartida, directora regional de Agricultura, sostuvo que esta acción forma parte de un plan de respuesta frente a las amenazas detectadas en los ecosistemas más vulnerables de la región. La funcionaria precisó que la defensa del patrimonio debe ejecutarse estrictamente bajo el marco legal vigente, priorizando el interés público sobre cualquier actividad privada que contravenga las normas de conservación ambiental.
El desafío del control territorial
La conformación de esta instancia técnica busca también establecer mecanismos de respuesta rápida ante nuevas agresiones al bosque. En Pachitea, la expansión de la frontera agrícola y otras actividades extractivas han generado tensiones históricas entre el aprovechamiento económico y la sostenibilidad. La mesa de trabajo tendrá la responsabilidad de delimitar áreas de intervención y fortalecer la presencia del Estado en puntos donde la fiscalización ha sido históricamente débil.
El éxito de esta medida dependerá de la capacidad de articulación entre los distintos niveles de gobierno para ejercer un control efectivo sobre el terreno. El bosque Monte Verde representa un activo estratégico para la regulación hídrica y la estabilidad climática de la zona; sin embargo, su desprotección previa ha dejado una huella de degradación que la actual gestión intenta revertir.
Queda pendiente determinar el presupuesto específico que se asignará a las labores de patrullaje y si la intervención derivará en sanciones administrativas o procesos penales contra los responsables de las afectaciones ya registradas. La instalación formal de la mesa en los próximos días definirá si la protección de Monte Verde se traduce en una política de vigilancia permanente o se mantiene como una reacción coyuntural frente al daño ambiental.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.