En su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, presentó la reforma educativa de su gobierno como una herramienta de prevención del crimen organizado y anunció la creación de la Escuela de Formación de Directores como pieza central de esa política. El discurso, pronunciado esta semana en Nueva York, giró en torno a tres ejes: la lucha contra el crimen organizado, la reforma educativa y el fortalecimiento institucional.
Fujimori, quien asumió la presidencia hace 57 días —el 28 de julio de 2026—, sostuvo que la represión por sí sola no basta para enfrentar a las organizaciones criminales. “Reprimir a estas organizaciones con toda la fuerza de la ley no es suficiente si es que a la vez no enfrentamos el reto de desarrollar un mejor sistema educativo”, afirmó ante los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en el debate de alto nivel.
Educación como prevención del crimen
La mandataria presentó la reforma educativa no solo como una política de desarrollo, sino como un instrumento de prevención del delito. “Las debilidades y fallas en el aprendizaje escolar son, junto con otros factores, predictores y combustibles de la criminalidad”, señaló desde la tribuna de la ONU.
Según detalló, la reforma contempla mejoras en infraestructura, provisión de servicios digitales y entrega de material educativo, además del fortalecimiento de las capacidades docentes. La creación de la Escuela de Formación de Directores, orientada a dotar a los directivos escolares de herramientas de liderazgo y a promover la participación de los padres en la comunidad educativa, será, dijo, su componente principal.
La presidenta también cuestionó lo que calificó como “la incorporación de una agenda ideológica y cultural ajena a nuestra realidad”, que a su juicio generó “una confusión y un desorden de tal magnitud que hoy en día los profesores en los colegios no pueden imponer el orden y la disciplina bajo la amenaza de ser denunciados”. Anunció que su gobierno convertirá las aulas en “lugares seguros donde los niños vayan a aprender y los profesores a enseñar sin miedo”.
Seguridad y crimen organizado transnacional
El anuncio educativo se produjo en el marco de un discurso centrado en la seguridad. Fujimori calificó a las organizaciones criminales transnacionales como “grupos terroristas” que deben ser enfrentados como “enemigos del Estado democrático y de los ciudadanos de bien”.
“En el Perú vamos a perseguir el crimen, desde el hombre que ejecuta hasta el entramado que lo sostiene. No vamos a retroceder ante quienes pretenden imponer el terror sobre la ley”, declaró.
La mandataria enumeró los negocios ilegales que, según afirmó, sostienen a esas redes —narcotráfico, minería ilegal, contrabando, trata de personas, extorsión y asesinato— y argumentó que tratarlos como un problema de cada país por separado es “una ventaja otorgada a los grupos criminales transnacionales para fortalecerse con enorme poderío bélico y económico”.
En el plano normativo, planteó que la definición explícita de estas organizaciones como grupos terroristas permitirá que las Fuerzas Armadas actúen “decididamente” en apoyo a la Policía Nacional ante la amenaza al orden interno. Asimismo, ratificó la adhesión del Perú al Escudo de las Américas.
Institucionalidad y derechos humanos
El tercer bloque del discurso fue el más político. Fujimori enumeró los valores que, dijo, guían a su gobierno —libertad individual, familia, tradiciones, igualdad ante la ley, dignidad humana y debido proceso— y los contrastó con lo que presentó como una falla recurrente de la comunidad internacional: aplicar los principios de derechos humanos de manera selectiva o ideológicamente sesgada.
“La defensa de los derechos humanos no debe terminar convirtiendo a las víctimas en procesados y a los victimarios en protegidos”, afirmó. Y añadió: “Los derechos del ciudadano de bien terminan cuando empieza la impunidad del delincuente”.
La mandataria hizo una referencia velada a la situación de militares y policías peruanos juzgados por su actuación durante la lucha contra el terrorismo de las décadas pasadas. “Vencimos al terrorismo, pero lamentablemente aún hoy, después de treinta y cuatro años, quienes asumieron esa misión siguen siendo juzgados, a pesar de haber demostrado que el debido proceso fue transgredido”, señaló.
Fujimori reclamó a las Naciones Unidas una actuación “independiente, transparente, que salvaguarde sin cálculo ideológico los derechos humanos de todos, de los campesinos, de los niños, de las mujeres, también de los policías y de los militares que están en primera línea para defender la vida y la libertad”. Y trazó un límite al rol de la comunidad internacional: “Acompañar a un país no significa sustituir sus instituciones ni las decisiones que corresponden a sus ciudadanos dentro del orden democrático”.
El cierre de su discurso condensó su visión del multilateralismo: “El mundo no requiere democracias idénticas, requiere democracias legítimas. No demanda naciones uniformes, demanda pueblos verdaderamente libres”.
La reforma educativa anunciada, incluida la Escuela de Formación de Directores, aún no cuenta con cronograma, sede ni requisitos detallados en la información disponible. Se espera que el Ministerio de Educación precise estos aspectos en las próximas semanas, según lo anunciado por la presidenta.










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