El Gobierno inició el tercer proceso de destrucción de drogas decomisadas durante este año, con la incineración de 11 305 kilos de sustancias ilícitas incautadas por la Policía Nacional del Perú (PNP) en operativos ejecutados en diversas regiones, entre ellas Huánuco.
La jornada se realizó en la base de la Dirección de Operaciones Especiales de la PNP y fue encabezada por el presidente del Consejo de Ministros, Luis Enrique Arroyo Sánchez, junto al ministro del Interior, José Zapata. Durante el acto se verificó el pesaje, el análisis químico y la posterior incineración de la droga, compuesta principalmente por clorhidrato de cocaína, pasta básica y marihuana.
Operativos en cinco regiones
Las sustancias destruidas fueron decomisadas por la Dirandro y otras unidades especializadas en intervenciones realizadas en Piura, Ica, Loreto, Ayacucho y Huánuco. En estas zonas, según informaron las autoridades, las organizaciones criminales emplearían rutas clandestinas para trasladar cargamentos hacia mercados internacionales.
"Cada kilo eliminado significa menos recursos para estas estructuras criminales y más seguridad para el país", afirmó el premier Arroyo.
El jefe del gabinete ministerial sostuvo que la lucha contra el narcotráfico no se limita a los decomisos, sino que abarca también labores de inteligencia, investigación policial y coordinación entre instituciones del Estado. "Seguiremos actuando con firmeza contra quienes buscan sembrar violencia y corrupción", agregó.
39 toneladas decomisadas en lo que va del año
Según cifras oficiales, en lo que va del año la PNP ha decomisado más de 39 toneladas de droga en distintas intervenciones a escala nacional. Aproximadamente el 85 % del total incautado corresponde a derivados de cocaína.
El Ejecutivo también informó que continúa impulsando la erradicación de cultivos ilegales de hoja de coca a través del Programa de Reducción de Cultivos Ilegales en el Perú (PRECIP), iniciativa que reemplaza al Proyecto Especial CORAH. La Dirandro mantiene operaciones permanentes de interdicción y control para desarticular las redes criminales vinculadas al presunto narcotráfico.
Con la destrucción de estas más de 11 toneladas, el Gobierno apunta a reducir el impacto económico de las mafias dedicadas al narcotráfico. Las autoridades señalaron que las economías ilegales vinculadas al presunto tráfico de drogas generarían violencia, corrupción y financiamiento para organizaciones criminales, por lo que se reforzará la presencia policial y las acciones de inteligencia en las regiones más afectadas.








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