Universidad de Cambridge bajo fuego: familias de dos académicos saudíes condenados a muerte exigen parar millonario acuerdo con el Ministerio de Defensa de Riad. Más de 356 ejecuciones en 2025.
La prestigiosa Universidad de Cambridge enfrenta una fuerte controversia tras revelarse que su escuela de negocios, Judge, planea ofrecer dos cursos de capacitación al Ministerio de Defensa saudí. Familias de dos académicos, que llevan casi una década en prisión y enfrentan la pena capital, han rogado detener este acuerdo, el cual podría legitimar un régimen con un alarmante récord de derechos humanos.
Según la investigación publicada por The Guardian, la Judge Business School de Cambridge ha sido autorizada para impartir cursos clave, generando una ola de oposición interna en la universidad, que cuenta con más de 800 años de historia académica. Este escándalo pone en la balanza la reputación y los valores éticos de una de las cinco mejores universidades del mundo frente a lucrativos contratos.
Dos Académicos, 356 Ejecuciones: La Escalofriante Cifra
El corazón de la protesta lo conforman las familias de Hassan Farhan al-Maliki y Salman al-Odah, dos prominentes académicos y autores islámicos. Ambos han sido procesados por los tribunales saudíes durante casi una década, llevando encarcelados desde 2017. Al-Maliki, reformista y comentarista religioso, fue arrestado hace 7 años y acusado de múltiples delitos, incluyendo conceder entrevistas a medios extranjeros y poseer libros prohibidos. Al-Odah, por su parte, fue detenido ese mismo año por publicaciones en redes sociales, enfrentando cargos de "burlarse de los logros del gobierno" ante un tribunal penal especializado y secreto. La carta de sus hijos, Abobaker Almalki y Abdullah al-Odah, destaca el sufrimiento de 9 años de sus seres queridos por ejercer las mismas libertades que Cambridge dice defender. Las autoridades saudíes ejecutaron al menos a 356 personas en 2025, la cifra más alta en la historia moderna del reino, un dato que ha conmocionado a más de 50 organizaciones de derechos humanos a nivel global.
¿Valores Académicos o Ganancia Millonaria? El Dilema de Cambridge
La propuesta de Cambridge, valorada potencialmente en varios millones de libras, ha desatado una fiera discusión interna. Más de 20 académicos de alto nivel han expresado su "horror" ante la idea, mientras que Jemimah Steinfeld, directora ejecutiva de Index on Censorship, la calificó de "repugnante". ¿Cómo puede una institución fundada en 1209, con más de 25.000 estudiantes y un legado de libre pensamiento, asociarse con un régimen que condena a muerte a intelectuales por sus ideas? La presión crece sobre Chris Smith, rector de Cambridge, y la profesora Deborah Prentice, vicerrectora, para que detengan cualquier acuerdo que ponga en entredicho la credibilidad moral de la universidad.
El Contexto de Riad: Visión 2030 y Críticas Globales
Este acuerdo se enmarca en la "Visión 2030" de Arabia Saudí, un ambicioso plan de modernización y diversificación económica que busca reducir su dependencia del petróleo y mejorar su imagen internacional. Sin embargo, esta iniciativa coexiste con un historial documentado de abusos contra los derechos humanos, que incluye la represión de disidentes, la ejecución de periodistas como Jamal Khashoggi en 2018 y la ausencia de libertad de expresión. La organización Reprieve, que aboga por los derechos humanos, ha condenado estos acuerdos, señalando que las universidades deberían ser faros del libre pensamiento y el debate, no instrumentos de legitimación para un "draconiano régimen".
¿Un Riesgo Reputacional Ignorado?
La pregunta clave es si Cambridge, una institución con un presupuesto anual que supera los 2.200 millones de libras, está subestimando el riesgo reputacional. El comité de beneficencias y asuntos externos y legales de la universidad, presidido por la vicerrectora Prentice, aprobó en enero una solicitud para buscar un "memorando de entendimiento" (MoU) con el Ministerio de Defensa saudí. Aunque un portavoz de la universidad ha declinado comentar la carta, remitiéndose a una declaración anterior que negaba la firma de un MoU, documentos vistos por The Guardian confirman que funcionarios de la Judge Business School solicitaron y recibieron permiso para firmar dicho memorando. ¿Se priorizó el beneficio económico sobre los principios fundamentales de libertad académica?
El Proceso Burocrático de la Controversia Millonaria
El camino hacia este polémico acuerdo se gestó a principios de este año, cuando la Judge Business School de Cambridge solicitó la aprobación para desarrollar cursos de "desarrollo de liderazgo" y "gestión de la innovación" para el personal del Ministerio de Defensa saudí. Esta solicitud, de un valor estimado entre 5 y 10 millones de libras esterlinas a lo largo de 3 a 5 años, fue examinada por el comité de beneficencias. A pesar de las preocupaciones expresadas por más de 12 miembros del personal universitario sobre el historial de derechos humanos del reino, la propuesta obtuvo la luz verde. Este proceso revela cómo la burocracia académica puede avanzar en acuerdos complejos, incluso frente a una clara oposición ética interna.
La Larga Lucha de las Familias
La carta conjunta de los hijos de Al-Maliki y Al-Odah, redactada con una emotividad palpable, subraya una lucha que lleva 9 años, la misma duración del encarcelamiento de sus padres. Han pasado casi una década viendo a sus seres queridos sufrir por ejercer derechos fundamentales. "Nos sentimos obligados a acercarnos como familias que han pasado años viendo a nuestros seres queridos sufrir por ejercer las mismas libertades que la universidad defiende", expresaron. Su apelación no es solo por sus padres; es un clamor por la integridad de la libertad académica global y una denuncia contra la represión que ha llevado a 356 ejecuciones en 2025.
¿Cederá Cambridge a la Presión o Defenderá la Libertad Académica?
La decisión final de Cambridge pende de un hilo, y la comunidad internacional observa con lupa. La carta de los hijos de los académicos encarcelados es clara: la única salvaguarda significativa es que Arabia Saudí ponga fin a su represión de la libertad de expresión y libere a quienes están siendo procesados por sus creencias, como condición previa para cualquier compromiso. ¿Mantendrá la universidad sus principios de libre pensamiento y debate, arriesgándose a perder un contrato potencialmente lucrativo? O, por el contrario, ¿avanzará con un acuerdo que, según sus críticos, corre el riesgo de legitimar un régimen conocido por sus graves violaciones de derechos humanos, marcando un precedente preocupante para otras instituciones educativas del mundo?
Crédito de imagen: Fuente externa










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