El primer ministro, Luis Galarreta, afirmó este domingo que el salvoconducto otorgado a la expremier Betssy Chávez para salir del Perú rumbo a México fue una decisión política respaldada por todo el gabinete y que detrás de esa medida no hubo “ningún chantaje”.
Durante una entrevista con Cuarto Poder, el número dos de la presidenta Keiko Fujimori sostuvo que la decisión buscó recomponer los vínculos entre Lima y México, al destacar los intereses “comerciales, diplomáticos y personales” que unen a ambos países.
“Sé que hay un debate (...) Lo concreto es que es decisión política, por supuesto, respaldada por todo el gabinete. Y con la disculpa del caso, creo que más allá de la persona, lo que vale es recuperar las relaciones con México”, dijo.
“Tenemos relaciones comerciales, relaciones personales, diplomáticas, relaciones personales entre nuestros compatriotas que van y vienen”, agregó.
Decisión en el marco de la política exterior
El jefe del gabinete señaló que la decisión se adoptó en el marco de la política exterior del Gobierno y mencionó que se mantiene el diálogo con los países involucrados en la aplicación de la Convención de Caracas.
Consultado sobre si el salvoconducto concedido a Chávez podía anticipar un indulto para el expresidente Pedro Castillo (2021-2022), Galarreta descartó esa posibilidad y aseguró que ese caso no ha sido discutido por el Ejecutivo ni tampoco “está en agenda”.
“Nuestro gobierno ha tomado una decisión política de alto nivel pensando en las relaciones y los beneficios para el país, pensando, por ejemplo, en la Alianza del Pacífico”.
“Nunca ha habido ningún chantaje (del gobierno de la mexicana Claudia Sheinbaum), no ha habido ninguna presión y tampoco vamos a dejar ni a la presidenta Fujimori ni al gabinete va a dejar presionar por nadie”, añadió.
Cambios en seguridad y Fuerzas Armadas
También aseguró que las decisiones adoptadas por la administración de Fujimori se encuentran dentro del marco legal, con la seguridad ciudadana como prioridad. “El caso de la presidenta ha sido claro y creo que algunos ministros. Todo lo que se hace dentro del marco de la ley. Nuestra agenda prioritaria es la seguridad ciudadana”, dijo.
En ese contexto, adelantó cambios relacionados con la actuación de las Fuerzas Armadas frente a organizaciones criminales, pues el Ejecutivo trabaja en una modificación normativa para ampliar las herramientas disponibles para tratar “como terroristas” a los miembros de la banda transnacional el Tren del Agua.
“Estamos terminando de pulir las cosas porque hemos encontrado, pues, un estado calamitoso. Queremos poner orden en el Perú y orden en general, no solo en la país, sino en la administración pública”, señaló.
Antecedentes de la tensión bilateral
Las tensiones entre Lima y México se remontan a diciembre de 2022, cuando el entonces presidente, Andrés Manuel López Obrador, condenó el encarcelamiento de Castillo y cuestionó la legitimidad de su sucesora, Dina Boluarte.
Lima expulsó entonces al embajador mexicano y retiró al suyo en México, dejando las relaciones en manos de encargados de negocios hasta la ruptura total de noviembre de 2025.









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