El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ha identificado tres sectores del litoral peruano con potencial para generar terremotos de magnitud 8,0 o superior, incluida una zona frente a la costa central que podría alcanzar una magnitud de hasta 8,8. La información fue presentada por el jefe del IGP, Hernando Tavera, durante una mesa de trabajo sobre preparación y respuesta ante terremotos y tsunamis realizada en el Congreso de la República.
Tavera remarcó que identificar las zonas donde existe acumulación de energía sísmica no significa que sea posible predecir la fecha, hora o lugar exacto de un terremoto. "Actualmente es imposible determinar con precisión la fecha, hora y lugar" en que ocurrirá un gran movimiento, explicó, según la información difundida sobre su exposición.
Zonas con potencial sísmico
De acuerdo con las investigaciones presentadas por el IGP, los tres sectores de la costa peruana que concentran especial atención son:
- Costa central: escenario de mayor magnitud identificado, con posibilidad de un terremoto de hasta 8,8.
- Frente a Nazca y Chala: potencial para un terremoto de aproximadamente magnitud 8,0.
- Frente a Moquegua y Tacna: potencial para un movimiento de alrededor de magnitud 8,0.
Los estudios también contemplan un escenario al norte de Chile, identificado a partir de investigaciones desarrolladas conjuntamente por científicos peruanos y chilenos. En esta zona se ha advertido la posibilidad de un terremoto superior a magnitud 9, que podría generar efectos en el sur del Perú.
¿Por qué estas zonas tienen potencial sísmico?
La principal fuente de los terremotos que afectan al Perú se encuentra en la interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana. Frente a la costa peruana, la placa de Nazca se desplaza hacia el este y se introduce por debajo de la placa Sudamericana a una velocidad aproximada de 6 a 7 centímetros por año.
Este proceso, conocido como subducción, provoca que se acumule energía en la zona de contacto entre ambas placas. Cuando esa energía se libera, puede producirse un terremoto. Por ello, que se registren sismos en distintas partes del mundo o de la región no significa necesariamente que exista una relación directa entre ellos.
Tavera explicó que frente al litoral limeño existe un segmento de aproximadamente 400 kilómetros que continúa acumulando energía desde el terremoto de 1746. "Por eso realizamos simulacros considerando un sismo de magnitud 8.8. Hemos identificado un área importante donde las placas permanecen acopladas y eso podría generar un evento sísmico de gran magnitud", indicó.
Distritos de Lima con mayor vulnerabilidad
Investigaciones del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (CISMID) y del Ministerio de Vivienda han identificado a los distritos de la capital bajo el rango de mayor vulnerabilidad ante un sismo de gran magnitud, debido a suelos inestables, viviendas o construcciones informales. Entre los distritos con mayor riesgo se encuentran:
- Ancón
- Ate
- Carabayllo
- Chorrillos, especialmente cerca del Pantano de Villa
- Comas
- Independencia
- Santa Rosa
- San Juan de Lurigancho
- Villa María del Triunfo
- Villa El Salvador
- Ventanilla
Para mitigar el impacto sísmico, Tavera aconsejó a los ciudadanos que siempre participen en los simulacros, así como organizar prácticas en casa y reforzar la prevención en escuelas, centros de trabajo y comunidades.
Contexto regional: sismos recientes en la región
La advertencia del IGP cobra relevancia tras los recientes movimientos telúricos registrados en Venezuela, Colombia y Perú. El doblete sísmico ocurrido en junio en Venezuela, con magnitudes de 7.2 y 7.5, dejó más de 6.500 muertos y provocó el colapso de numerosas edificaciones. En agosto, un terremoto de 7.4 golpeó Colombia y causó la muerte de 330 personas. En Perú, el sismo de magnitud 7.2 ocurrido el 20 de agosto se sintió en cinco departamentos, pero no dejó víctimas fatales.
Tavera explicó que estos países forman parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la extensa franja del planeta donde se concentra gran parte de la actividad sísmica y volcánica. "No podemos detener el movimiento de las placas tectónicas, pero sí podemos construir una sociedad mejor preparada", afirmó, según declaraciones recogidas por Infobae.
Mitos sobre los sismos
Uno de los mitos más extendidos entre la población es la creencia de que los temblores frecuentes de menor intensidad contribuyen a liberar la energía acumulada en las placas y, con ello, reducen la probabilidad de un gran terremoto. Tavera desmintió esa idea con datos concretos: un sismo de magnitud 6.0 rompe un área promedio de 10 kilómetros, mientras que uno de entre 8.8 y 9.0 puede romper entre 500 y 800 kilómetros. "No hay punto de comparación", sentenció el científico en declaraciones recogidas por Andina Noticias.
Prevención y preparación
Aunque los estudios científicos permiten determinar las zonas donde existe mayor acumulación de energía y estimar el potencial de un terremoto, la ciencia todavía no puede establecer con precisión cuándo ocurrirá un movimiento sísmico. Por ello, el IGP insiste en que la población debe priorizar la prevención y preparación ante una eventual emergencia.
En un país altamente sísmico como el Perú, contar con viviendas seguras, conocer las rutas de evacuación y participar en los simulacros resulta fundamental para reducir el impacto de un terremoto de gran magnitud. "Más que intentar predecir, debemos prepararnos para aquello que sabemos que ocurrirá", afirmó Tavera durante su participación en la mesa de trabajo del Congreso.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.