Una diligencia judicial ejecutada en el sector Las Moras, en Huánuco, terminó convertida en un serio cuestionamiento al protocolo de seguridad aplicado durante un operativo policial. Ronaldo Brans Rafo Gabriel, expresidiario investigado por la presunta comisión del delito de hurto agravado, logró escapar cuando ya había sido intervenido y enmarrocado.
El hecho ocurrió la madrugada del 23 de mayo, durante una diligencia de allanamiento, descerraje y registro domiciliario autorizada por el Poder Judicial. La intervención contaba además con participación del Ministerio Público, debido a que contra el investigado pesaba una orden de detención preliminar.
Según la información difundida, los agentes ingresaron al inmueble ubicado en Las Moras y lograron ubicar al investigado. Tras reducirlo, fue colocado con grilletes y conducido hacia una camioneta policial que se encontraba en el exterior de la vivienda.
Sin embargo, en ese momento se habría producido el descuido que cambió el curso de la diligencia. El intervenido habría aprovechado una brecha en la custodia para correr y abordar una motocicleta que, presuntamente, era conducida por una persona que lo esperaba cerca del lugar. En cuestión de segundos, escapó de la zona.
La fuga generó preocupación no solo por la evasión del investigado, sino por las dudas que deja respecto al manejo operativo durante intervenciones de alto riesgo. El caso obliga a revisar si se cumplieron los procedimientos de seguridad, custodia y traslado de personas detenidas.
Tras el incidente, un suboficial de tercera fue detenido inicialmente como parte de las diligencias. No obstante, posteriormente recuperó su libertad por disposición fiscal, mientras continúan las investigaciones para establecer si existió negligencia, omisión funcional o responsabilidad administrativa.
Inspectoría de la Policía Nacional abrió una investigación disciplinaria que no solo alcanzaría al agente involucrado directamente, sino también al grupo que participó en el operativo. El objetivo será determinar qué ocurrió antes, durante y después de la fuga.
Mientras tanto, Ronaldo Brans Rafo Gabriel permanece no habido y deberá ser ubicado nuevamente por las autoridades. El caso representa un golpe a la credibilidad de los operativos judiciales y reabre el debate sobre la necesidad de reforzar los protocolos de custodia durante allanamientos.
La investigación deberá esclarecer si la fuga fue producto de un descuido aislado o de una cadena de fallas que permitió que un detenido escapara pese a estar bajo control policial.










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