En Luis Atencia, Ambo, se dictaron nueve meses de prisión preventiva contra el investigado por el asalto que culminó con el asesinato del ganadero Héctor Cajas y dejó heridos a dos de sus hijos. La medida fue establecida tras una audiencia que generó expectativa y tensión entre los familiares. La jueza declaró fundado el pedido fiscal, según se informó al término de la diligencia realizada en el módulo básico de justicia. La familia recibió la decisión como un primer paso en una causa por la que exige una condena de cadena perpetua.
El caso se destacó por el testimonio de Deiby Cajas, hijo de la víctima, quien relató que el ataque ocurrió la madrugada del lunes, cuando la familia se preparaba para salir rumbo a la feria de Huánuco, donde acostumbraban comprar ganado. Según su versión, Héctor Cajas llevaba una mochila con dinero cuando fue interceptado por sujetos armados y recibió el disparo que le causó la muerte.
Deiby Cajas sostuvo que, al ver a su padre herido, se abalanzó contra el atacante para defenderlo. En el forcejeo, según narró, recibió un disparo que le destrozó el dedo meñique izquierdo, además de lesiones en la cabeza y el rostro. Su hermano también resultó baleado: la familia indicó que el proyectil ingresó por el cuello y quedó alojado en la zona de la espalda.
Antes de conocerse la resolución, Deiby Cajas cuestionó la suspensión de la audiencia que debía definir la prisión preventiva. Según dijo en entrevista, la defensa del investigado habría señalado que este se encontraba sedado, versión que el joven puso en duda a partir de la información que, afirmó, recibió de su abogado. La familia pidió entonces que el juzgado evaluara la gravedad del caso y no permitiera que el crimen quedara impune.
Horas después, la resolución judicial confirmó la prisión preventiva por nueve meses. Al salir de la audiencia, los familiares expresaron alivio parcial, pero remarcaron que la medida no cierra el caso. “Es el primer paso”, fue la idea repetida por los deudos, quienes insistieron en que ahora la Fiscalía debe consolidar las pruebas para sostener una eventual acusación y llevar el caso a juicio.
La familia también solicitó que se investigue a fondo el celular incautado al investigado. Según uno de los familiares, después del ataque habrían seguido ingresando llamadas al equipo, incluso cuando ya estaba en manos de las autoridades. Los deudos consideran que esas comunicaciones podrían ayudar a identificar a otros involucrados, aunque ese extremo deberá ser confirmado por la investigación fiscal.
Uno de los reclamos más reiterados tras la audiencia fue la captura de otros presuntos implicados. Los familiares mencionaron a tres sujetos que habrían escapado y que, según su versión, seguirían libres. Esa afirmación, por su gravedad, requiere confirmación oficial, pero explica el temor expresado por la familia ante posibles represalias.
La hija de Héctor Cajas pidió garantías para su familia ante la Subprefectura de Ambo. Señaló que formalizarán el pedido, pero solicitó que las autoridades prioricen la situación por el riesgo que, según dijo, representan los presuntos cómplices no detenidos. También pidió justicia para que su padre “descanse en paz” y sostuvo que la familia aún no asimila la violencia del ataque.
La madre de la familia afirmó que estuvo expuesta durante el asalto. Según su testimonio, uno de los atacantes llegó a apuntarle y el arma se habría trabado, hecho que, según expresó, le permitió escapar de la muerte. Esta versión refuerza, desde la mirada familiar, la dimensión del ataque y la sensación de vulnerabilidad que dejó el crimen.
El caso también abrió cuestionamientos a la seguridad en Ambo. Una familiar pidió a la Policía responder con mayor rapidez cuando la población solicita auxilio y cuestionó que, según dijo, se alegue falta de vehículo o combustible en emergencias. También pidió al alcalde garantizar cámaras operativas y serenazgo durante las 24 horas, al sostener que la población necesita mayor protección.
La preocupación más urgente, después de la audiencia, se trasladó al hospital. Los familiares indicaron que uno de los hijos de Héctor Cajas continúa internado, con oxígeno y en estado delicado. Según señalaron, hasta ese momento no había sido operado por falta de un especialista que pudiera retirar el proyectil alojado en su cuerpo.
Los deudos pidieron la intervención de las autoridades regionales para asegurar atención médica. Una familiar remarcó que, si bien la prisión preventiva les dio tranquilidad momentánea, ahora la prioridad también será la recuperación del joven herido. “Una vida no se recupera con nada”, expresó durante la transmisión, al reclamar justicia y apoyo de la población.
Héctor Cajas fue sepultado el mismo día en que se dictó la prisión preventiva. Sus hijos recordaron que el sábado debía cumplir 57 años y que la familia tenía planes personales que quedaron truncados por el ataque. También señalaron que era conocido por su actividad ganadera en Ambo, Huánuco y otras zonas, según el testimonio familiar.
El proceso queda ahora en manos de la Fiscalía y el juzgado. La prisión preventiva asegura la presencia del investigado durante esta primera etapa, pero aún quedan pendientes la identificación de todos los posibles implicados, el análisis de las comunicaciones incautadas, las pericias correspondientes y la situación médica del hijo herido. Para la familia Cajas, la decisión judicial abrió el camino; la exigencia de justicia, sin embargo, recién empieza..









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