Jenss Lara afirmó que los atacantes aparentaban ser policías y que comprendió el secuestro cuando fue reducido violentamente. El caso continúa bajo investigación.
Jenss Lara Tantaquilla, comerciante de oro secuestrado durante el ataque que dejó cuatro personas asesinadas en Trujillo, rompió su silencio y relató cómo fue interceptado por sujetos armados que, según su testimonio, aparentaban ser integrantes de la Policía Nacional.
El comerciante señaló que aquella noche había acudido a una discoteca acompañado de su pareja, dos agentes de seguridad y otra mujer. Durante el desplazamiento hacia otro establecimiento, se quedó dormido debido a que había consumido bebidas alcohólicas.
Lara manifestó que despertó al escuchar los gritos de su pareja y encontró a varios hombres armados rodeando el vehículo. Debido a la forma en que actuaban, inicialmente creyó que se trataba de una intervención policial.
“Para mí era la Policía”, declaró. Añadió que obedeció la orden de bajar del automóvil sin ofrecer resistencia. Sin embargo, cuando los desconocidos lo esposaron y trasladaron violentamente a otra unidad, comprendió que había sido secuestrado.
Los atacantes asesinaron a cuatro ocupantes del vehículo y mantuvieron cautivo al comerciante hasta el día siguiente, dentro de una cavidad subterránea. Las investigaciones señalan que el objetivo inicial habría sido su hermano mayor.
La Policía y el Ministerio Público investigan si el crimen está relacionado con presuntas extorsiones contra la familia Lara. El caso también habría sido vinculado con la organización criminal “Los Pulpos”, aunque esta hipótesis todavía deberá confirmarse mediante las diligencias correspondientes.










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