El premier Bellido, luego de ser evaluado ante el congreso, ha tenido que utilizar todos sus medios e idiomas para poder lograr una nota “aprobatoria”. Su discurso constó de enormes ofrecimientos basados en multimillonarias propuestas económicas.
Sin embargo, le falto aclarar algo sumamente esencial, no explicó de dónde saldrán los fondos y cómo lograr los objetivos que planteó.
Existe la percepción, de que los evaluadores actuaron intimidados por miedo a perder a una “vida” de las dos que tienen, hablando figurativamente. Recuerden que, con dos censuras, el gobierno está facultado a cerrar el congreso. Pero probablemente es muy pronto para decir esto, queramos o no, lo que se le tenía que dar es la oportunidad de trabajar a este gabinete. Caso contrario, es probable que solo se hubiera generado mayor incertidumbre al país y como resultado mayor inflación.
Por parte de los ministros, estos explicaron sobre programas, planes y proyectos que desean implantar o modificar. Dicho esto, hablamos de inversiones sumamente generosas para carreteras, hospitales, refinería, agricultura, turismo, entre otros, e incluso, millonarias prestaciones para más de 14 millones de peruanos.
Asimismo, habló también de salud muy brevemente, pero no dijo cómo luchará contra la pandemia y que objetivos se tienen, un mensaje bastante ambiguo y preocupante.
Algo similar sucede en el sector educación, aún no está claro cuándo los escolares regresan a clase. Son prácticamente dos años perdidos para los menores. Si bien, esto se justifica por el temor a los contagios, pero si analizamos las consecuencias de esto, probablemente no fue una decisión muy acertada. Incluso Brasil, cuya población está lejos de ser totalmente vacunada, ha brindado alternativas presenciales para los escolares. Con una evaluación y propuestas de solución tanto de las UGEL como de los mismos colegios, se podría dar una solución a este tema. No podrán participar presencialmente todos los días, pero al menos dos o tres veces por semana, lo importante es que tengan interacción entre niños. Esto debe ir de la mano con la preparación constante de los docentes.
Por otro lado, los docentes esperan aumento de sueldo y nombramiento. Castillo ofreció 280 mil nombramientos durante su gestión, sin embargo, Bellido en su mensaje habló de 80 mil nombramientos. Se habla de una reforma en la educación, esperemos que esta no evite la meritocracia y se busque evitar los exámenes de evaluación permanente, que deben darse todos los años para subir de categoría.




