La crecida del río Higueras volvió a poner en alerta a la ciudad de Huánuco. Durante una transmisión en vivo realizada desde el puente Tingo, se mostró con claridad el aumento del caudal y la fuerza con la que el agua arrastra troncos, residuos y otros desechos. La escena refleja un riesgo creciente para las personas que transitan o permanecen cerca de las riberas.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la limitada señalización en la zona. En el lugar solo se observó una cinta colocada como advertencia, una medida que resulta insuficiente frente al peligro que representa el incremento del río. Por ello, durante el reporte se recomendó a la población evitar acudir a estos espacios, especialmente para caminar, hacer deporte o pasear con mascotas.
La preocupación aumenta porque el río Higueras desemboca en el río Huallaga, que también presenta un caudal elevado. Esta combinación incrementa el riesgo en distintos puntos de la ciudad y obliga a mantener vigilancia constante ante posibles mayores afectaciones en los próximos días.
La situación observada en el río Higueras forma parte de una emergencia más amplia que afecta a diferentes zonas de la región Huánuco. En la transmisión se mencionó que lugares como Santa María del Valle, Ambo, Huánuco y la carretera hacia La Unión vienen siendo golpeados por las lluvias y por el crecimiento de los ríos.
A este escenario se suma otro problema que impacta directamente a la población: las dificultades en el servicio de agua. Según lo mencionado en el reporte, Seda Huánuco emitió un comunicado atribuyendo esta situación a factores climatológicos. Esto agrava la preocupación de los ciudadanos, que no solo enfrentan el riesgo de inundaciones o bloqueos, sino también la afectación de un servicio básico.
Además, el arrastre de troncos y desechos por la corriente genera una amenaza adicional para la infraestructura urbana y para espacios de valor patrimonial, como el propio puente Tingo. Así, la emergencia no solo compromete la seguridad de las personas, sino también el estado de estructuras importantes para la ciudad.
Uno de los puntos más sensibles del reporte fue la crítica a la respuesta de las autoridades. Durante la transmisión se recordó que el Senamhi informa de manera anticipada sobre la temporada de lluvias y los riesgos asociados, y que esa información llega a gobiernos locales, regionales y municipalidades.
Sin embargo, se cuestionó que esas alertas no se habrían traducido en acciones concretas de prevención. Según lo expuesto, esto habría permitido que se repitan situaciones similares a las del año pasado, sin que se observen cambios suficientes en la gestión del riesgo.
La crecida del río Higueras, por tanto, no solo evidencia los efectos de las lluvias intensas, sino también las debilidades en la capacidad de respuesta institucional. Mientras el caudal sigue elevado y la preocupación crece en distintos sectores, también aumenta la exigencia ciudadana para que las autoridades actúen con mayor rapidez, previsión y eficacia ante una emergencia que vuelve a golpear a Huánuco.







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