El tan cacareado “boom” de la Inteligencia Artificial se tambalea. Miles de millones de dólares prometidos en inversiones y superordenadores en Reino Unido resultan ser, a menudo, meras fachadas y patios de andamios.
Una reciente investigación de The Guardian, liderada por la periodista Aisha Down, ha desvelado una realidad desconcertante. Proyectos de infraestructura de IA valorados en cientos de millones de libras esterlinas, vitales para la economía británica, distan mucho de lo prometido, con uno de ellos aún sin construcción en 2024. Se cuestiona la veracidad detrás de inversiones globales que superan los 300 mil millones de dólares.
Según la investigación publicada por The Guardian, la narrativa de la Inteligencia Artificial como el gran motor económico del futuro ha sido impulsada con fuerza por gobiernos y empresas tecnológicas. Sin embargo, un examen minucioso revela que muchas de estas promesas, que incluyen billones en inversiones y miles de nuevos empleos, carecen de sustento real, generando una brecha alarmante entre la retórica y la ejecución en el terreno.
La Opaca Desaparición de los 100 Mil Millones de Dólares
La reportera Aisha Down y su colega Dan Milmo, del equipo tecnológico de The Guardian, iniciaron su auditoría a finales de 2023. Se propusieron verificar la avalancha de anuncios de inversión masiva en IA que se produjeron, especialmente en 2025, un año que prometía ser histórico. Una de las revelaciones más impactantes fue la repentina evaporación de un acuerdo potencial de 100 mil millones de dólares entre dos gigantes del sector: Nvidia y OpenAI. Esta transacción, que preveía que OpenAI usara los fondos para adquirir chips de la propia Nvidia, simplemente "desapareció" casi de la noche a la mañana. Lo más "inquietante", como describe Down, fue la mínima reacción de los mercados financieros. Un ejemplo de la sensibilidad del mercado es la reciente caída en la cotización de cuatro grandes empresas –Uber, American Express, Mastercard y DoorDash– tras una publicación viral en Substack que las mencionaba en un escenario distópico de IA, mientras que la disolución de un acuerdo de 100 mil millones de dólares pasó casi inadvertida.
¿Por Qué los Gobiernos Abrazan Promesas Sin Verificación Rigurosa?
La investigación apunta a un patrón "escalofriante" donde la realidad se ha distorsionado. Aisha Down señala que "lo que parece haber sucedido es que la realidad ha sido manipulada, por un gobierno desesperado por el crecimiento y por empresas tecnológicas con un gran incentivo para maximizar el bombo de la IA". Este fenómeno no es exclusivo del Reino Unido; países en todo el mundo compiten ferozmente por atraer inversión en IA, a menudo aceptando promesas grandilocuentes con poca o ninguna supervisión. La urgencia por mostrar avances económicos y tecnológicos podría estar llevando a los líderes políticos a replicar comunicados de prensa de grandes corporaciones sin el debido escrutinio, alimentando una burbuja de expectativas que podría tener repercusiones significativas.
El "Superordenador" Británico: Un Patio de Andamios y una Promesa de 2024
Uno de los casos más flagrantes es el del "superordenador de IA soberana" prometido para Loughton, en las afueras del norte de Londres. Este proyecto, que involucra a las empresas de centros de datos CoreWeave y Nscale (ambas respaldadas por Nvidia), se anunció con imágenes futuristas y la promesa de estar operativo a finales de 2024. Sin embargo, la visita de los reporteros a la ubicación reveló una escena muy diferente: en lugar de una imponente obra de construcción, encontraron un patio de andamios completamente funcional, con camiones entrando y saliendo. Nscale había afirmado hace más de un año haber adquirido el terreno, pero los registros de propiedad no lo confirman, añadiendo una capa más de opacidad a una de las infraestructuras clave para la estrategia de IA del Reino Unido.
¿Realmente Crean Cientos de Nuevos Empleos Estos Centros de Datos?
Más allá de la infraestructura física, surge la pregunta sobre el impacto laboral prometido. Los gobiernos y las empresas tecnológicas suelen anunciar que estos proyectos de IA generarán "cientos" o incluso "miles" de nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, la experiencia de Aisha Down y otros expertos es muy diferente. "Los centros de datos, en realidad, no crean cientos de empleos a largo plazo", afirma Down. "Crean algunos puestos de seguridad, algunos de mantenimiento, decenas como máximo, usualmente, no cientos". Las predicciones sobre el impacto de la IA en el mercado laboral varían drásticamente; un informe reciente de la National Foundation for Educational Research sugirió que hasta 3 millones de empleos menos cualificados en el Reino Unido podrían desaparecer para el año 2035 debido a la automatización y la IA, a pesar de la emergencia de nuevos roles en otros sectores.
La "Inversión" de 2.5 Mil Millones de Dólares: Hardware Importado en Edificios Prestados
La naturaleza de estas "inversiones" también genera preocupación. Por ejemplo, gran parte de la supuesta inversión de 2.5 mil millones de dólares de Nscale en el Reino Unido se traduce, en la práctica, en la compra de chips de Nvidia fabricados en Taiwán, para luego instalarlos en centros de datos británicos y alquilarlos a clientes. Aisha Down explica que esto "no es inversión en la forma en que la mayoría de la gente entendería la palabra". En lugar de dinero fresco que impulse directamente la economía local con nuevos empleos y desarrollo, se trata de una reubicación de hardware ya existente o producido externamente, con costos asociados a electricidad y operaciones. Las empresas argumentan que esta es una práctica común en la industria de IA, de rápido movimiento, pero la diferencia con una inversión genuina es notable.
La Promesa de un Gigavatio de Energía Renovable en Lanarkshire, sin un Plan Claro en 2024
En enero de 2024, el gobierno anunció que CoreWeave y DataVita construirían una "zona de crecimiento de IA" en Lanarkshire, Escocia, alimentada por hasta 1 gigavatio de energía renovable privada, equivalente a la producción de un reactor nuclear. Sin embargo, no está claro si existen planes concretos para una infraestructura energética de esa escala, que típicamente toma entre 18 y 36 meses solo en fases de estudio y permisos. CoreWeave expresó confianza en la existencia de energía suficiente, pero DataVita, responsable de la entrega de energía, no respondió a los comentarios. Esta discrepancia entre las promesas y la realidad en el terreno plantea serias dudas sobre la viabilidad de los proyectos y la diligencia debida del gobierno.
¿Estamos Ante un Nuevo Capitán en un Mar de Ilusiones Digitales, sin Rumbo Claro?
Al reducir la historia a su esencia, Aisha Down recurre a la jerga de los memes: "Cómo empezó: miles de millones de libras de inversión, nuevos empleos, centros de datos por todo el Reino Unido, la IA inyectándose en las venas de la economía...". Pero "cómo va en realidad: el dinero es dinero solo en el sentido más laxo posible. En muchos casos, parece significar reubicar hardware de un lugar a otro, más algunos costos operativos y de electricidad". Esta disparidad no es exclusiva del Reino Unido; más de 50 naciones compiten por atraer la infraestructura de IA con promesas igualmente ambiciosas. Ante esta situación, ¿están nuestros gobiernos, incluyendo el nuestro aquí en Perú, preparados para escudriñar estas grandilocuentes ofertas o seguirán navegando en un mar de promesas tecnológicas sin un ancla de verificación?
Crédito de imagen: Fuente externa







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