La falta de infraestructura básica en salud, educación, agricultura y transporte movilizó a pobladores de la cuenca de Malconga hasta la ciudad de Huánuco, donde exigieron respuestas al alcalde de Amarilis, Roger Hidalgo; al alcalde provincial, Antonio Jara; y al gobernador regional, Antonio Pulgar. Los dirigentes denunciaron que varios proyectos permanecen paralizados desde hace años y que sus comunidades continúan sin atención efectiva.
Durante la protesta, representantes de la microcuenca de Mancapozo señalaron que los caseríos de Malconga, Llanquipampa y Paucar enfrentan problemas estructurales que afectan a cientos de familias. Un dirigente comunal afirmó que el puesto de salud de Malconga dejó de funcionar en su local original hace cuatro años y actualmente opera en una vivienda alquilada. También indicó que los canales de riego se encuentran deteriorados y que las carreteras presentan serios daños.
Los pobladores aseguraron haber sostenido reuniones previas con autoridades distritales y regionales. Sin embargo, según manifestaron, los compromisos anunciados no se habrían concretado. Además, expresaron su malestar por una presunta distribución irregular de teléfonos entregados por la Dirección Regional de Transportes, situación que, según denunciaron, habría beneficiado a familiares de algunas autoridades locales.
La educación concentra las mayores preocupaciones
Lorenzo Espíritu Pérez, presidente de un caserío de la zona, sostuvo que la situación educativa es una de las más críticas. Explicó que la infraestructura escolar presenta riesgo de colapso y que los propios pobladores iniciaron trabajos para desmontar parte del techo debido al peligro que representaba para los estudiantes. Según indicó, el proyecto de mejoramiento de la institución educativa permanece pendiente desde hace más de ocho años.
El dirigente precisó que alrededor de 30 alumnos de primaria estudian en condiciones precarias. Añadió que el nivel inicial también funciona en espacios comunales debido a la falta de infraestructura adecuada. Recordó que el año pasado la Municipalidad de Amarilis instaló un módulo prefabricado, pero aseguró que la estructura no resistió las condiciones climáticas de la zona y sufrió daños en pocos meses.
Espíritu Pérez también señaló que los pobladores participaron económicamente en algunos trámites vinculados al expediente técnico del proyecto educativo. Según manifestó, pese a las gestiones realizadas durante varios años, las autoridades les habrían informado reiteradamente que no existen recursos suficientes para ejecutar la obra.
Canales y carreteras bajo impacto de las lluvias
Otra de las demandas fue presentada por Ramón Maíz Tolentino, vicepresidente del caserío de Carcaya, quien informó que las lluvias registradas durante este año agravaron el deterioro de la infraestructura agrícola. El dirigente sostuvo que más de 12 canales de riego, distribuidos entre los sectores de Chagyaucro y Algahuanca, presentan daños que afectan el abastecimiento de agua para actividades productivas. Asimismo, indicó que la red vial se encuentra en condiciones que dificultan el tránsito de vehículos y pobladores.
La movilización de las comunidades de la cuenca de Malconga vuelve a colocar en la agenda regional las brechas de infraestructura que persisten en las zonas rurales de Amarilis. Mientras los dirigentes esperan una respuesta de las autoridades distritales, provinciales y regionales, queda por observar si los reclamos derivados de años de gestiones y compromisos pendientes se traducirán en intervenciones concretas durante los próximos meses.










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