Las autoridades de Chile informaron sobre la mayor incautación de estupefacientes en la historia de ese país: 108 toneladas de cocaína y ketamina que fueron detectadas impregnadas en tablones de madera procedentes de Bolivia. El cargamento, con un valor superior a 8 334 millones de dólares en mercados internacionales, estaba destinado a puertos de Europa, Norteamérica, África y el Caribe.
Según la investigación de la Fiscalía de Arica, la Policía Marítima y el Servicio Nacional de Aduanas de Chile, se detectaron 45 contenedores contaminados en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio. Los envíos fueron realizados por 15 empresas madereras bolivianas y se concentraron entre enero y abril de 2026.
Rutas y método de impregnación
Los embarques salieron desde los departamentos de Pando, Santa Cruz, Cochabamba, Beni y La Paz. La Fiscalía chilena confirmó que los grupos de narcotráfico eligieron a Chile como país de tránsito debido a la cercanía de sus puertos. “Todos los contenedores vienen de Bolivia y dentro de ese país la zona que más se repite es [el departamento de] Pando, frontera con Brasil”, afirmó Mario Carrera, fiscal regional de Arica y Parinacota.
El método de impregnación es sofisticado y dificulta la detección. Según la Fiscalía chilena, la madera —de especies como tajibo o lapacho (Handroanthus o Tabebuia) y almendrillo (Dipteryx odorata)— es sometida a un proceso de deshidratación con calor extremo. Luego, mediante vacío y presión, se introduce la droga en estado líquido en los poros y fibras. Para extraerla en destino, se utilizan solventes químicos, ácidos o bases para disolverla y separarla mediante filtrado, cristalización y evaporación.
Omar Barrientos, abogado experto en narcotráfico, señaló que para el traslado de esta madera impregnada se habrían derribado al menos cinco millones de árboles, equivalentes a 1 280 toneladas de madera incautada. “Este es un negocio con ganancias millonarias. Son miles de millones de dólares que se están moviendo utilizando los recursos forestales del país”, dijo.
Investigación en Bolivia
En Bolivia, se realizaron allanamientos en aserraderos de los departamentos de Santa Cruz, Pando, Beni y La Paz. Las autoridades tomaron muestras de las maderas y aspirados para verificar si la droga estuvo en esas instalaciones. Esta semana empezaron a declarar personas responsables de las empresas exportadoras de madera cuyos contenedores fueron detectados en Arica.
El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia, Pedro Colanzi, afirmó que la magnitud del hallazgo y los nuevos métodos requieren una investigación profunda para evitar daños a la industria, que genera 200 000 empleos directos e indirectos en el país. “Nosotros fuimos con el ministro de Gobierno para pedir que se haga un peritaje internacional de lo que está pasando en Chile. Nuestra sorpresa fue que nos enteramos por medios de prensa y no por canales oficiales”, declaró.
Desde la Fiscalía boliviana informaron que el proceso de investigación continúa. Mongabay Latam solicitó información al Ministerio de Gobierno de Bolivia, pero no obtuvo respuesta al cierre de la nota.
Antecedentes y alcance
La práctica de impregnar droga en madera data de al menos 20 años. En 2007 se encontraron en Chile 20 kilogramos de cocaína impregnada. El actual caso es el más grande registrado. Los embarques tenían como destino al menos quince países. La verificación técnica en Chile estuvo a cargo del Instituto de Salud Pública, con apoyo de binomios caninos y tecnología especializada de escáner.
“Esto es 100 % trabajo de inteligencia y trabajo investigativo. Ningún hallazgo fue al azar”, declaró el fiscal Carrera. La investigación chilena abarcó seis meses y culminó con la detección de los contenedores contaminados.









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