La región Huánuco atraviesa una situación crítica que va más allá de las lluvias. Aunque este año las precipitaciones se han mantenido dentro de niveles normales, los daños han sido significativamente mayores. Según el director de Riesgos y Desastres, Alonso Romero, esto se explica por los efectos acumulados de los sismos ocurridos en 2025, que dejaron suelos inestables y viviendas debilitadas.
Como resultado, se han registrado más deslizamientos, caída de rocas y colapso de viviendas, incluso sin lluvias intensas. Actualmente, 30 distritos han sido declarados en emergencia, mientras otros continúan en evaluación, principalmente en las provincias de Marañón y Huacaybamba. El problema ya no es solo climático, sino estructural: territorios frágiles frente a cualquier evento.
Vías de comunicación
Uno de los impactos más graves es el colapso de las vías de comunicación. Derrumbes y deslizamientos han dejado varios distritos incomunicados, afectando el acceso a alimentos, salud y ayuda humanitaria. Entre las zonas más afectadas están San Buenaventura, Cholón, Pinra y Canchabamba.
El problema se agrava porque muchas de estas carreteras dependen de Provías Nacional. Desde el Gobierno Regional se ha cuestionado la falta de maquinaria y la lenta respuesta en puntos críticos ya identificados. Esta situación evidencia una débil coordinación entre el gobierno central y regional, lo que retrasa la atención en momentos clave.
El Gobierno Regional ha desplegado acciones para atender la emergencia: más de 20 intervenciones en ríos y quebradas, maquinaria en campo y un almacén con más de 40 toneladas de ayuda humanitaria.
No usaron recursos
Uno de los puntos más cuestionados es que algunos gobiernos locales no han utilizado recursos del programa presupuestal 068, destinado a la gestión de emergencias. Esto refleja fallas en la gestión municipal y genera mayor presión sobre el nivel regional.
A ello se suma la falta de maquinaria de Provías Nacional y los retrasos en la activación de vuelos humanitarios. Estas deficiencias muestran problemas de articulación entre niveles de gobierno y una respuesta estatal que no siempre es oportuna.
En medio de la crisis, surgió otra preocupación: la posible exclusión del servicio de radioterapia en el hospital oncológico proyectado para Huánuco. Esto ha generado críticas ante el riesgo de que la obra no cumpla su propósito integral.
Desde el Gobierno Regional se sostiene que la infraestructura debe ejecutarse sin limitaciones, considerando su alcance macroregional.
Lo ocurrido en Huánuco revela un problema de fondo: la combinación de viviendas vulnerables, infraestructura precaria y débil coordinación estatal. No se trata solo de lluvias, sino de un sistema que no ha reducido riesgos de manera preventiva.
La emergencia deja en evidencia que, sin una mejor gestión del territorio y una articulación efectiva entre niveles de gobierno, los impactos seguirán repitiéndose, incluso ante fenómenos moderados.










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