El anunciado paro de transportistas de este martes 25 de agosto en Lima no se ha concretado, hasta el momento, en uno de los principales puntos de conexión de la capital. En Puente Nuevo, el transporte público, el tránsito vehicular y el desplazamiento de pasajeros se desarrollan con normalidad, pese a la expectativa generada por la medida.
Durante un recorrido realizado por La República, se observó la circulación habitual de diversas empresas de transporte público, entre ellas ETUCHISA, El Rápido, Cruz del Centro, Sol de Oro e IERP SAC 'El Lorito'. Las unidades mantienen sus recorridos y trasladan pasajeros entre distintos sectores de Lima Norte, el sur y el oeste de la capital.
Puente Nuevo permanece operativo
A diferencia de lo que se había advertido en los días previos, no se registran bloqueos ni interrupciones del servicio en Puente Nuevo. Los pasajeros continúan abordando las unidades y el flujo vehicular se mantiene dentro de los niveles habituales para esta zona.
En el lugar se observa, sin embargo, una mayor presencia de efectivos policiales, quienes permanecen atentos ante la posibilidad de que se produzca alguna movilización o concentración de transportistas.
Agentes consultados por este diario indicaron que, hasta el momento, no se ha registrado ninguna incidencia fuera de lo habitual en la zona. La vigilancia se mantiene como medida preventiva frente al anuncio de la jornada de protesta.
Transportistas habían anunciado paralización
El paro había sido anunciado en medio de los reclamos de los transportistas por la inseguridad ciudadana y el incremento de las extorsiones contra empresas y trabajadores del sector. Algunas de las compañías que continúan operando en Puente Nuevo han denunciado precisamente ser víctimas de este tipo de delitos durante los últimos años.
La medida había sido presentada como el primer paro de transportistas en Lima durante el Gobierno de Keiko Fujimori, en un contexto marcado por los pedidos del sector para reforzar las acciones contra las organizaciones criminales dedicadas a extorsionar a choferes y empresas.
Gremios descartan paralización tras diálogo con el Ejecutivo
Los principales gremios del transporte público del Perú anunciaron que no acatarán la paralización convocada para el martes 25 de agosto, luego de una mesa de diálogo con la presidenta Keiko Fujimori y los titulares del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y del Ministerio del Interior (Mininter). La reunión marcó la apertura formal de un canal de negociación entre el Ejecutivo y el sector, según reportó Latina Noticias.
Los representantes que asistieron al encuentro señalaron que entre el 85% y el 95% del transporte público respalda la decisión de no ir al paro. Con todo, la incertidumbre persiste: al menos un sector del gremio, encabezado por el dirigente Héctor Vargas, no participó de la reunión y aún no ha precisado su postura ante la medida de fuerza.
Acuerdos con el Ejecutivo
Entre los compromisos asumidos por el Gobierno, el más esperado por el sector fue la condonación de multas. El ministro de Transportes, Rafael Rey, confirmó que la medida aplicaría de manera general para las infracciones acumuladas. No obstante, el dirigente Ricardo Pareja aclaró ante Latina Noticias que las faltas graves —como conducir en estado de ebriedad— quedarían excluidas del beneficio. El decreto que formalizará la medida aún no ha sido publicado, por lo que los alcances exactos de la condonación permanecen pendientes de confirmación oficial.
El ministro del Interior, César Astudillo, abordó otro de los pedidos históricos del sector: la instalación de cámaras en el interior de los buses. El funcionario reconoció que la compra de los equipos tomará tiempo, una promesa que, según Latina Noticias, se viene escuchando desde la campaña electoral.
Extorsiones y seguridad, el trasfondo del conflicto
La convocatoria original al paro respondía a una ola de extorsiones y crímenes contra conductores y propietarios del transporte público, un problema que se ha agudizado en los últimos años. Fue precisamente ese contexto el que llevó a los gremios a sentarse con el Ejecutivo y a exigir medidas concretas en materia de seguridad, más allá de los compromisos administrativos sobre multas o equipamiento.
El dirigente Julio Rau Rau respaldó con firmeza la posición del Gobierno y rechazó la convocatoria al paro. En declaraciones recogidas por Latina Noticias a las puertas del Ministerio del Interior, afirmó: “Ya no estamos hablando con una candidata, sino con la presidenta de la República, quien ha dado, con el ministro de Interior y el ministro de Transportes, claras advertencias de cómo vamos a manejar el país en este momento”.
En ese sentido, el líder gremial también cuestionó al dirigente Vargas: “Lamento mucho y discrepo con el señor Vargas, que es un tramitador de dirigentes, que se haya tomado la libertad de decir: 'Vamos a convocar una paralización para asustar a la presidencia'”.
Gremio dividido
La jornada dejó al descubierto la fractura interna del sector transportista. Mientras los dirigentes presentes en la reunión celebraron los acuerdos y descartaron sumarse al paro, la ausencia de Vargas y su agrupación introduce una variable que el propio Rau Rau reconoció ante los medios: no todos los convocantes originales de la paralización han dado marcha atrás.
Según el citado medio, los participantes de la mesa acordaron remitir el acta final del encuentro, documento que dará cuenta oficial de los compromisos asumidos por el Ejecutivo. La atención del país se concentra ahora en si el decreto de condonación de multas se publica antes del martes y en la decisión que tome el sector que se mantuvo al margen del diálogo.
Antecedentes: megaoperativo en Puente Nuevo
En un megaoperativo ejecutado desde la madrugada del 19 de agosto, personal de la Municipalidad de Lima, la Policía Nacional y la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) intervinieron el paradero de Puente Nuevo, ubicado en El Agustino, con el objetivo de restablecer el principio de autoridad, erradicar la informalidad, combatir la criminalidad y dar fluidez vehicular, según informó la Agencia Andina.
La intervención inició entre las 2:00 y 3:00 a. m. y movilizó a más de 1,000 efectivos policiales y personal de fiscalización. El operativo permitió recuperar 43,000 metros cuadrados de espacio público y 400 metros lineales de vía, ocupados durante años por comerciantes informales.
“Queremos mostrarle a la población que el principio de autoridad en nuestra capital se respeta y se impone con señales evidentes como esta. El sostenimiento es fundamental; no vamos a dar tregua para que se pierda el control de ninguna manera, tal como lo hemos hecho en la Avenida Aviación, Las Malvinas y Mesa Redonda”, dijo el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, quien estuvo presente en el operativo.
La recuperación del espacio público también permitió mejorar de manera significativa la circulación vehicular en la Vía de Evitamiento, al liberar carriles que eran utilizados como paraderos informales. De esta manera, el tiempo de desplazamiento por la zona se redujo de 25 minutos a solo 2 minutos.
“Al haber quitado estos vehículos informales que ocupaban uno y hasta dos carriles de manera continua restringiendo la capacidad vehicular, se ha logrado reducir el tiempo de cola significativamente. En este paradero había personas que marcaban a los vehículos para el cobro de cupos, escondiéndose entre vendedores”, dijo David Hernández, jefe de la ATU.
Como parte de las acciones de control, la ATU trasladó 14 vehículos informales al depósito. Además, se clausuraron cinco hoteles en los alrededores debido a presuntas actividades ilícitas. Las autoridades dispusieron un resguardo permanente durante las 24 horas, a cargo de 100 efectivos policiales.
Protesta de transportistas informales en la avenida Arequipa
En otro frente, un grupo de transportistas informales realizó una marcha a lo largo de la avenida Arequipa en dirección al Centro de Lima, desplazándose por el carril bidireccional asignado al transporte público, según reportó Canal N. Los manifestantes exigieron que se libere este tramo intervenido por la ATU, que comenzó a operar el sábado 22 de agosto para priorizar la circulación de las unidades del Corredor Azul.
La medida de la ATU abarca una extensión de 1.5 kilómetros, desde la avenida 9 de Diciembre (Paseo Colón) hasta el jirón Emilio Fernández, abarcando las avenidas Arequipa y Garcilaso de la Vega. El proyecto busca ordenar la vía y reducir los tiempos de viaje de más de 70,000 usuarios que utilizan diariamente este servicio formal.
Durante la movilización, los colectiveros avanzaron portando pancartas bajo el monitoreo de efectivos de la Policía Nacional del Perú, quienes resguardaron el trayecto para evitar incidentes. La ATU informó que el sábado 22 de agosto, entre las 10 y las 11 de la mañana, un grupo de colectiveros bloqueó temporalmente un sector de la vía, pero la interrupción fue breve y el servicio del Corredor Azul se restableció con normalidad durante la tarde.










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